Penas por amor perdidos (William Shakespeare) - pág.7
Indice General
|
Volver
Página 7 de 64
..» COSTARD.-Con una chica. EL REY.-«Con una hija de nuestra abuela Eva. Con una hembra. Y para hablar mejor a tu exquisito entendimiento, con una mujer. Este hombre, yo (empujado por un inalterable sentido del deber), te lo envío para que reciba la recompensa del castigo que merece por mano de un oficial de Tu Suave Majestad, el denominado Antonio Dull, hombre de buena reputación y de buena conducta, de buenas costumbres y bien estimado.» DULL.-Yo mismo, si os place, soy Antonio Dull. EL REY.-«En cuanto a Santiaguilla -así se llama la frágil barquichuela a la que he sorprendido con el antedicho patán-, la retengo aquí como nave destinada a sufrir la cólera de tu ley, dispuesto a hacerla comparecer al menor signo de tu suave voluntad. Todo de ti, con la plenitud de un corazón consagrado al devorante ardor del deber.» Don Adriano de Armando. BEROWNE.-No está tan bien como esperaba; no obstante, es de lo mejor que he oído.
EL REY.-Sí, es de lo mejor en lo malo. En cuanto
ti, ¡bribón!, ¿qué respondes a esto
COSTARD.-Mi señor, lo de la chica lo confieso
EL REY.-¿No habías oído la proclama
COSTARD.-Confieso haberla oído mucho, per
escuchado, poco
EL REY.-No obstante, ha sido proclamado un añ
de prisión para todo aquel que fuese sorprendid
con una muchacha
COSTARD.-Yo no he sido sorprendido con un
muchacha, señor, sino con una damisela
COSTARD.-Es que tampoco era una damisela
COSTARD.-Es que tampoco era una damisela, se
ñor, sino una virgen
EL REY.-Esta variante estaba también en la pro
clama; decía; asimismo, una virgen
COSTARD.-De ser así me vuelvo atrás sobre lo, d
la virginidad; tratábase de una doncella
EL REY.-Esta doncella no arreglará tu asunto, ca
ballerete
COSTARD.-Por tanto, esta doncella arregla bie
cuanto necesito, señor
EL REY.-Pues bien, voy a pronunciar tu sentencia
durante una semana ayunaras a pan y agua
COSTARD.-Preferiría orar un mes a sopa y carnero. EL REY.-Y don Armando será tu carcelero. Señor Berowne, cuidad de que el prisionero le sea entregado. En cuanto a nosotros, amigos míos, vamos a poner en ejecución lo que tan firmemente hemos jurado. (Salen el Rey, Longaville y Dumaine.) BEROWNE.-Apostaría mi cabeza contra el sombrero de cualquier buen hombre a que esos juramentos y esos edictos acaban en pura irrisión. ¡Andando, bribón! COSTARD.-Sufro por la verdad, señor, pues nada más verdad que he sido sorprendido con Santiaguita, y que Santiaguita es una verdadera muchacha.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-64
|