Sonetos (William Shakespeare) - pág.22
Indice General
|
Volver
Página 22 de 45
Sea yo quien escriba tu epitafio,
O aún vivas mientras yo me pudro en tierra,
No será de la muerte tu memoria
Aunque olvido postrero sea mi suerte.
Tu nombre durará inmortalizado
Cuando yo haya muerto para el mundo,
Pues el suelo común será mi tumba,
Mas tu cripta los ojos de los hombres.
Monumento será mi gentil verso
Que leerán los no nacidos ojos,
Y en las lenguas futuras tendrás vida
Aunque de nuestra edad ya nadie aliente.
Vivirás (tal virtud hay en mi pluma) Donde alienta el aliento de otras bocas.
82
No te uniste a mi musa en matrimonio
Y puedes, por lo tanto, sin rubores,
Leer cuanto dicen los poetas
Que realzan sus obras al nombrarte.
Eres digno en aspecto y agudeza,
Y tu mérito excede mi alabanza;
Te ves luego obligado a procurarte,
Nueva estampa de tiempos más floridos.
Procúrala, mi amor, y así comprueba,
Ya exhaustos los retóricos afanes,
Que tus ciertas virtudes son más ciertas
En las llanas palabras de tu amigo.
Prodíguense afeites en mejillas Exentas de color, mas no en las tuyas.
83
Afeites no creí que requirieras Y afeites no añadí a tu hermosura; Vi (o creí ver) que tú excedías Las ofrendas humildes de un poeta: De manera que opté por el silencio, Para que así, mostrándote, enseñaras Hasta qué extremos las modernas plumas Hablando de lo digno son indignas. Tú viste un pecado en mi silencio Y a él debo mi gloria, pues callado No estorbé tu belleza, a la que otros Sepultaron queriendo darle vida.
Más vida hay en uno de tus ojos Que en las lisonjas de tus dos poetas.
84
¿Quién puede decir más sino quien diga Que sólo tú eres tú, máximo elogio? Pues sólo tú encierras la sustancia Capaz de ilustrar tus perfecciones. Cuán menesterosa es esa pluma Que al asunto no presta alguna gloria, Mas quien de ti escribe, con que diga Qué sólo tú eres tú, ya lo ennoblece. Bástale copiar lo que Natura Escribió claramente, no enturbiarlo Y tal imitación le dará fama Y un estilo admirado por doquiera.
Bendita es tu belleza, y la maldices Amando adulaciones que te agravian.
85
Mi musa amordazada gentil calla Mientras sumas riquísimos elogios Consignados con cálamo de oro En frases trabajadas por las Musas. Otro escribe, yo pienso pensamientos, Y digo "Amén" cual clérigo iletrado A cada himno que ese talento forja Con forma bien pulida y culta pluma.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
>>>
|