Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie)

La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie) - pág.104

Indice General | Volver

Página 104 de 145


Nunca he tenido yo diez mil dólares. ¿Y es ella quien se lo ha dicho? ¡Oh, ya no me acordaba que había muerto! -Ronald nos miró; su rostro estaba pálido como el de un difunto-. No entiendo lo que ocurre -continuó-; yo les he contado la pura verdad, aunque supongo que ninguno de ustedes lo creerá.
Y ante el asombro de todos, Poirot exclamó:
-Yo sí le creo a usted.


CAPÍTULO VEINTIDÓS
EL EXTRAÑO COMPORTAMIENTO DE HÉRCULES POIROT

Estábamos en nuestras habitaciones.
-¿Por qué...? -empecé.
Poirot me detuvo con el gesto más extravagante que le había visto hacer. Con los brazos en alto, me dijo:
-Te lo ruego, Hastings, te lo ruego. Ahora no, ahora no. Y tras esto se puso el sombrero y salió de la habitación. Aún no había vuelto cuando, una hora más tarde, apareció Japp.
-¿Está fuera nuestro hombrecito? -preguntó. Asentí, mientras Japp se dejaba caer en una silla. Enjugóse la frente con un pañuelo, pues el día era caluroso.
-¿Qué diablos le pasó? -inquirió-. Le aseguro, capitán Hastings, que me hubiera hecho caer de un soplo cuando se dirigió a lord Edgware y le dijo: «Le creo.» Parecía como si estuviese actuando en un melodrama. Me dejó turulato.
Le contesté que a mí me había ocurrido lo mismo.
-Y ahora se va de casa -siguió Japp-. ¿Le ha contado a usted algo?
-Nada -repliqué.
-¿Nada?
-Absolutamente nada. Cuando le fui a hablar no me hizo caso. Creí que era mejor no molestarle. Al llegar aquí traté de interrogarle; pero agitó los brazos, cogió el sombrero y se marchó.
Nos miramos mutuamente. Japp se barrenó con un dedo la sien.
-Tal vez... -dijo.
En aquel momento yo estaba dispuesto a admitirlo. Japp había sugerido a menudo que Poirot estaba «chiflado». Claro que siempre era en los casos en que no entendía lo que Poirot iba a hacer. En el actual me vi obligado a confesar que no entendía la actitud de Poirot. Si no «chiflado», estaba, por lo menos, sospechosamente variable. En el mismo momento en que su propia teoría se confirmaba triunfalmente, la rechazaba.
Era para descorazonar a cualquiera. Moví la cabeza con desaliento.
-Siempre ha sido muy particular -dijo Japp-. Es un genio, lo admito. Pero los genios siempre están bordeando la línea de la chifladura, a punto de atravesarla a cada momento. Le gustan los casos difíciles. Un caso claro nunca es bueno para él.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-145  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados