La Regenta (Leopoldo Alas Clarín) - pág.751
Indice General
|
Volver
Página 751 de 773
Joaquinito, que se daba aires de saber muchas cosas, dijo:
-Nada, señores, yo digo a ustedes que no hay nada....
-Pues con permiso de usted yo sé que hay grandes novedades. Lo sé de
buena tinta.... Quintanar debe de haber mandado a estas horas sus
padrinos a don Álvaro.
-¡Padrinos! ¿por qué?-preguntó Redondo.
-¡Bah! Está usted buen cazurro. Demasiado sabe usted por qué. La verdad
es que aquello era un escándalo.
Joaquín Orgaz defendió a don Álvaro.
Pero Foja no atacaba a Mesía, atacaba a don Víctor que había consentido
tanto tiempo aquella desvergüenza.
-¿Pero qué sabe usted si consentía? No sabía nada. Y si ahora desafía
al otro, será que descubrió algo....
-O que se ha cansado de aguantar...-O no habrá tal desafío.
Toda la tarde se habló allí de lo mismo. Al obscurecer llegó Ronzal.
Nadie se atrevió a interrogarle al principio. Foja se cansó de ser
prudente y preguntó a Trabuco dándole un golpecito en el hombro:
-¿Es usted padrino?-¿Padrino de qué?-dijo Ronzal con ceño adusto,
aire misterioso, y como hombre prudentísimo que opone un muro de hielo a
una indiscreción.
-Padrino del duelo a muerte entre Mesía y Quintanar....
-¿Pero a usted quién le ha dicho?... Palabra de... quiero decir... yo
no sé... yo niego.... Es usted un mentecato y un hablador insustancial
¿Cree usted que asuntos tan serios se vienen a tratar al café?
-¿Ven ustedes? Lo que yo decía-gritó Foja triunfante sin hacer caso de
los insultos.
Ronzal negó, se obstinó en callar; pero se conocía que le costaba
grandes esfuerzos.
Miró el reloj muchas veces y preguntó a Joaquinito Orgaz, aparte, pero
de modo que lo oyeran los demás:
-¿Sabe usted si don Pedro el picador tiene todavía sables de...?
Y lo demás lo dijo en voz baja.
Orgaz no sabía nada; Ronzal hizo un gesto de disgusto y salió del
Casino, diciendo:
-Adiós, señores.-¿Ven ustedes? Lo que yo decía. Duelo tenemos.
Aquellos señores se declararon en sesión permanente. Los mozos
encendieron el gas, y continuó el tertulín de la tarde empalmándose con
el de la noche. Algunos fueron a cenar y volvieron. A las ocho en todo
el Casino no se hablaba más que del duelo. Los del billar dejaron los
tacos para venir a la sala de las mentiras a cazar noticias; hasta los
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
751
752
753
754
755
756
757
758
759
760
761
762
763
764
765
766
767
768
769
770
771
772
773
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-450
451-500
501-550
551-600
601-650
651-700
701-750
751-773
|