El sueño del príncipe (Fedor Dostoiewski) - pág.20
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de los bailes? De acuerdo. Pero ¿por qué le aseguran que baila la polca admirablemente?
¿Que lleva sombreros y cofias imposibles? Pero ¿qué culpa tiene ella de que Dios la haya
privado de gusto y le haya dado en cambio credulidad? Si se le dice que es bonito
prenderse en el pelo un papel de liar caramelos, se lo prende. ¿Que es una chismosa?
¡Pero si eso es costumbre aquí! ¿Quién no chismorrea aquí? ¿Que va a visitarle Sushilov,
el de las patillas, por la mañana, por la tarde y casi por la noche? ¡Ay, Dios mío! ¿Y qué
de extraño hay en ello si el marido se pasa jugando a las cartas hasta las cinco de la
mañana? ¡Además, que aquí se dan tan malos ejemplos! Pero eso, al cabo, quizá no sea
más que una calumnia. En resumen, que yo siempre intercedo por ella. Pero, Dios mío,
aquí viene el príncipe. ¡Es él, él! Le reconozco. Le reconocería entre mil. ¡Por fin le veo,
mon prince! -exclamó Marya Aleksandrovna y voló al encuentro del príncipe que
entraba.
IV
En una primera y rápida ojeada no tomarán ustedes a este príncipe por un anciano, y
sólo mirándole de cerca y fijamente verán que es un muerto que se mueve por resorte.
Todos los recursos del arte han sido puestos en juego para dar a esta, momia el aspecto de
un hombre joven. Peluca, patillas, bigote y perilla todo ello es maravilloso, de un lustroso
color negro, y le cubre la mitad del rostro. Éste está blanqueado y coloreado con arte
insólito, y en él apenas hay arrugas. Se ignora dónde se han metido. Viste a la última
moda, como si acabara de salir de un figurín. Lleva puesto un traje de visita o algo por el
estilo, a decir verdad no sé a punto fijo lo que es; sólo que está muy de moda, muy al día,
algo hecho para las visitas matinales. Los guantes, la corbata, el chaleco, la ropa blanca y
lo demás, todo es de una frescura deslumbrante y del gusto más exquisito. El príncipe
cojea ligeramente, pero con tanta destreza que parece que lo hace porque está de moda.
Lleva monóculo en un ojo, cabalmente en el que ya de por sí es de cristal.
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