Buenas esposas (Louisa May Alcott) - pág.25
Indice General
|
Volver
Página 25 de 414
Soy demasiado feliz para estarme
preocupando de lo que nadie diga o piense, así que
mi casamiento será exactamente como a mí me gusta.
Juan, querido, aquí está tu martillo .y allí se fue
la novia a ayudar a «ese hombre» en su trabajo.
El señor Brooke no dijo ni siquiera gracias; pero
al agacharse a recoger aquel utensilio tan poco romántico
le dio un beso a su novia detrás de la puerta
plegadiza, con una mirada que obligó a tía March
a sacar su pañuelito y secarse un sospechoso rocío
que había aparecido en sus viejos ojos sagaces.
De pronto, un estruendo, un grito, una risa de Laurie,
acompañada de la expresión indecorosa de: «¡Júpiter
Tonante! ¡Jo ha vuelto a derribar la torta!» Una
conmoción momentánea que apenas había pasado
cuando llegó una bandada de primos y «empezó la
fiesta», como decía Beth cuando era chiquita.
-No dejéis que se me acerque ese gigantón... me
fastidia más que los mosquitos susurró tía March al
28
oído de Amy a medida que las habitaciones se iban
llenando y la negra cabeza de Laurie sobresalía por
sobre todas las demás.
-Nos ha prometido portarse muy bien hoy y es
muy capaz de proceder con suma elegancia cuando
quiere .replicó Amy, deslizándose hacia el otro cuarto
para advertir al Hércules que se guardara del dragón,
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-414
|