El médico a palos (Moliere) - pág.2
Indice General
|
Volver
Página 2 de 30
Mart.
Malaya la hora en que me casé contigo.
Bart.
Y maldito sea el pícaro escribano que anduvo en ello.
Mart.
Haragán, borracho.
Bart.
Esposa, vamos poco a poco.
Mart.
Yo te haré cumplir con tu obligación.
Bart.
Mira, mujer , que me vas(3) enfadando.
Mart.
¿Y que cuidado se me da a mí, insolente?
Bart.
Mira que te he de cascar, Martina.
Mart.
Cuba de vino.
Bart.
Mira que te he de solfear las espaldas.
Mart.
Infame.
Bart.
Mira que te he de romper la cabeza.
Mart.
¿A mí? bribón, tunante, canalla, a mí?
Bart.
Sí? Pues(4) toma.
Mart.
Ay! ay! ay! ay!
Bart.
Este es el único medio de que calles.... Vaya: hagamos la paz. Dame esa mano.
Mart.
¿Después de haberme puesto así?
Bart.
¿No quieres? Si eso no ha sido nada. Vamos.
Mart.
No quiero.
Bart.
Vamos, hijita.
Mart.
No quiero, no.
Bart.
Malhayan mis manos(5) que han sido causa de enfadar a mi esposa... Vaya, ven: dame un abrazo.
Mart.
¡Si reventaras!
Bart.
Vaya, si se muere por mí la pobrecita... Perdóname, hija mía. Entre dos que se quieren, diez o doce garrotazos mas o menos, no valen nada... Voy hacia el barranquitero, que ya tengo allí una porción de raíces: haré una carguilla, y mañana con la burra la llevaremos a Miraflores(6). Oyes, y dentro de poco hay feria en Buitrago: si voy allá, y tengo dinero, y me acuerdo, y me quieres mucho, te he de comprar una peyneta de concha con sus piedras azules(7).
Mart.
Anda, que tú me las pagarás. Verdad es que una mujer siempre tiene en su mano el modo de vengarse de su marido; pero es castigo muy delicado para este bribón, y yo quisiera otro, otro que él sintiera mas, aunque a mí no me agradase tanto.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
>>>
|