Con pena y sin gloria (Chiquita Barreto Burgos) - pág.51
Indice General
|
Volver
Página 51 de 63
cuerpo que le pertenecía y a quien pertenecía. Miró el techo. Lo último
que vio fue el ventilador que giraba a toda prisa, espantando el calor y
los mosquitos de adentro.
«A las siete de la mañana, entraron los médicos y la encontraron
muerta. Tenía los ojos muy abiertos y una apacible sonrisa».
Marzo de 1988. [90] [91]
Los notables
Para Manolo y
Rodrigo.
Desde que yo era muy niño, mamá me llevaba a los desfiles, dos veces
cada año. El estudiantil en el día de la patria, y el de carrozas y
comparsas en carnaval.
Haga frío o calor, jamás faltábamos. Podía faltar el desfile, mas
nosotros nunca.
Pero felizmente desde que yo me recuerdo hubo desfile.
A veces se postergaba por lluvia. Entonces se comunicaba a la
ciudadanía -por el medio más eficaz, es decir, un carrito provisto de
cuatro parlantes, que parecían enormes floripones de lata, que recorría
todos los barrios- que los notables, unánimemente habían decidido
postergar el colorido, alegre y tradicional espectáculo, hasta tanto
cesaran las inclemencias del tiempo. Esas eran las palabras exactas.
La lluvia podía durar días enteros, incluso meses, pero apenas
paraba, teníamos nuestro desfile. Y allí estábamos mamá y yo.
En los tiempos que la entrada era gratuita, mamá me compraba cosas de
[92] comer, porque yo seguramente nací con hambre; con ganas de comer
todo, y por esta maña que tengo, es que no paramos mucho tiempo en las
casas donde mamá entra de muchacha, porque a las patronas no les gusta que
yo esté pidiendo de comer a cada rato, o les esté mirando con tristeza
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
>>>
Páginas
1-50
51-63
|