Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > En las montañas de la locura (Howard Phillips Lovecraft)

En las montañas de la locura (Howard Phillips Lovecraft) - pág.30

Indice General | Volver

Página 30 de 110


Los mitólogos han situado Leng en el Asia Central, pero la memoria racial del hombre
-o de sus predecesores- es larga y bien pudiera ser que ciertas consejas hubieran llegado desde tierras, montañas y templos del horror anteriores a Asia y anteriores a cualquier mundo humano conocido. Algunos místicos audaces han insinuado que los fragmentarios manuscritos Pnakóticos tienen un origen anterior al pleistoceno, y han supuesto que los fieles de Tsathoggua estaban tan lejos de ser humanos como el propio Tsathoggua. Leng, dondequiera que estuviera situada espacial o temporalmente, no era una región en la que yo deseara encontrarme, ni me agradaba tampoco la proximidad de un mundo que dio el ser a las ambiguas y arcaicas monstruosidades que Lake había mencionado. En aquel momento deploré haber leído el aborrecido Necrornomicón y haber hablado tanto con Wilmarth, el folklorista de la Universidad, versado en tan desagradables temas.
Este estado de ánimo sirvió indudablemente para agravar mi reacción ante el extraño espejismo que se desató sobre nosotros, desde un cenit cada vez más opalescente, según nos aproximábamos a las montañas y comenzábamos a divisar las ondulaciones acumuladas de sus estribaciones. Durante las semanas anteriores habíamos visto docenas de espejismos polares, algunos de ellos de un realismo tan misterioso y fantástico como el actual, pero éste tenía una calidad de simbolismo amenazador completamente nueva y misteriosa, y me estremecí cuando el trémulo laberinto de muros, torres y minaretes fabulosos surgió de entre los turbulentos vapores helados que se cernían sobre nosotros.
El efecto que producía era el de una ciudad ciclópea de arquitectura no conocida ni imaginada por el hombre, con inmensas masas de mampostería, negras como la noche, que suponían monstruosas desviaciones de las leyes geométricas. Había conos truncados, a veces en escalones o estriados, que terminaban en altas columnas cilíndricas interrumpidas aquí y allá por abultamientos bulbosos, y a menudo coronadas por hileras de finos discos ondulados, así como grotescas estructuras prominentes y lisas que hacían pensar en amontonamientos de numerosas losas rectangulares, planchas circulares o estrellas de cinco puntas que se cubrieran parcialmente unas a otras. Había pirámides y conos compuestos, aislados o coronando cilindros, cubos o pirámides y conos truncados más chatos, y también torres aguzadas como alfileres en curiosos haces de cinco. Todas estas febriles estructuras parecían estar unidas por puentes tubulares que cruzaban de las unas a las otras a través de vertiginosos abismos, y la escala implícita en todo el conjunto era aterradora y opresiva por sus desmesuradas dimensiones.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-110  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados