Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > A vuestro gusto (William Shakespeare)

A vuestro gusto (William Shakespeare) - pág.4

Indice General | Volver

Página 4 de 57


Así, por el afecto que os profeso, he venido a hace­ros saber esto para que le apartéis de su intento o para que soporte sin encono el daño a que él mismo se lanza, por cuanto es él quien lo busca y lo hace de todo punto contra mi voluntad. OLIVERIO. - Gracias, Carlos, por tu afecto hacia mí, que verás cuán benévolamente he de recompen­sar. Ya tenía yo noticia del intento de mi hermano y me he esforzado secretamente para disuadirle, pero él está resuelto. Te diré, Carlos, que es el mozo más testarudo que hay en Francia; lleno de ambición, émulo envidioso de cuanto sobresale en cada hom­bre, y oculto y villano conspirador contra mí, que soy su natural hermano. Así, pues, procede como quieras: tanto me importa que le rompas la crisma, como que le rompas un dedo; y mejor sería que cui­daras de hacerlo, porque si sólo le infieres un daño leve, o si él no alcanza a brillar grandemente a costa tuya, te suministrará un veneno, te atrapará en algún lazo traidor y te perseguirá hasta arrancarte la vida por cualquiera suerte de medios indirectos. Te ase­guro, y hablo así casi con lágrimas en los ojos, que no hay entre los vivos uno que sea a la vez tan joven y tan vil. Hablo solamente como hermano; pues si me pusiera a analizarlo a tus ojos, tal como es en sí, tendría yo que ruborizarme y llorar, y tú quedarías pálido y atónito. CARLOS. -Con todo mi corazón me alegro de ha-berme dirigido a vos. Si viene mañana, ya le daré su merecido; pues si vuelve a andar por sus pies, jamás volverá a luchar por premio. Y con esto guarde Dios a vuestra merced. (Sale.)
ESCENA II
Explanada delante del palacio del duque
(Entran ROSALINDA y CELIA)
CELIA. - Te suplico, mi dulce prima que estés ale­gre. ROSALINDA. - Más alegría demuestro, querida Celia, que la que hay en mí. ¿y queríais verme más alegre aún? A menos que me enseñéis a olvidar a un padre desterrado no debéis enseñarme ningún pla­cer extraordinario. CELIA. -En esto veo que no me amas con tanta consagración como yo a ti. Si mi tío, tu desterrado padre, hubiese desterrado a tu tío, el duque mi pa­dre, con tal de que hubieses permanecido a mi lado, yo habría podido enseñar a mi afecto a tomar a tu padre por mío; y así lo harías si la realidad de tu amor hacia mí fuera tan bien templada como la de mi amor por ti.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-57  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados