Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Julio César (William Shakespeare)

 

Julio César (William Shakespeare) - pág.12

Indice General | Volver

Página 12 de 53


Por eso, ¡oh dioses!, sojuzgáis a los tiranos. ¡Ni las torres de piedra, ni las murallas de bronce forjado, ni las prisiones subterráneas, ni los recios eslabones de hierro pueden resistir el vigor del espíritu! Porque la vida, fatigada de estas, barreras mortales, nunca pierde el poder de libertarse a sí propia. Y pues yo sé esto, que el mundo entero sepa también que de la parte de tiranía que sufro puedo sacudirme cuando me plazca. (Truenos todavía.)
CASCA. -¡Igual puedo yo! ¡Cada esclavo tiene en su propia mano el poder de anular su cautividad!
CASIO. - ¿Y por qué, entonces, habría de ser César un tirano? ¡Pobre hombre! Bien se me alcanza que no se atrevería a ser un, lobo a no ver que los romanos son unos corderos. ¡Ni sería león si no fueran ciervos los romanos! Los que tienen prisa en encender un gran fuego lo hacen con míseras pajas... ¿Qué estercolero, qué desecho, qué inmundicia es Roma, cuando sirve de baja materia para alumbrar una cosa tan vil como César? Pero ¡oh dolor! ¿Adonde me conduces? Quizá hablo ante un hombre que voluntariamente es siervo, en cuyo caso me hará responder de mis palabras; pero voy armado y el peligro me es indiferente.
CASCA. - ¡Habláis a Casca, esto es, a un hombre incapaz de violar un secreto! ¡Tomad mi mano! ¡Alzad la voz para remediar todos estos males, e iré tan lejos en mis pasos como el más atrevido!
CASIO. - ¡Queda aceptado el trato! Sabed ahora, Casca, que he comprometido a algunos de los más generosos y nobles romanos a acometer conmigo una empresa llena de honrosas y arriesgadas consecuencias. En este instante me esperan en el atrio de Pompeyo, pues en noche tan terrible como ésta no hay movimiento ni paseo en las calles y el aspecto del cielo favorece la obra que tenemos entre manos, la más sangrienta, feroz y aterradora. (Entra CIKA.)
CASCA. - Apartad un momento, pues se acerca uno a toda prisa.
CASIO. - Es Cina; le conozco en los pasos. Un amigo. Cina, ¿dónde marcháis tan apresuradamente?
CINA. - En busca vuestra. ¿Quién es éste? ¿Metelo Címber?
CASIO. -No; es Casca, un afiliado a nuestra empresa. ¿Me aguardan, Cina?
CINA. - Me alegro de ella ¡Qué tremenda noche! Dos o tres de los nuestros han visto visiones extrañas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-53  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados