Julio César (William Shakespeare) Libros Clásicos

Página 3 de 53

(Salen.)
SCENA SECUNDA
El mismo lugar. - Una plaza pública
Entran en -procesión, con música, CÉSAR, ANTONIO, ataviados para las carreras; CALPURNIA, PORCIA, DECIO, CICERÓN, BRUTO, CASIO y CASCA; una gran muchedumbre los sigue, entre los que se halla un ADIVINO
CÉSAR. - ¡Calpurnia!.
CASCA. - ¡Silencio, oh! César habla. (Cesa la música.)
CESAR. - ¡Calpurnia!
CALPURNIA. - Aquí me tenéis, señor.
CÉSAR. - Colocaos en la dirección del paso de Antonio cuando emprenda su carrera. ¡Antonio!
ANTONIO. - ¡César, señor!
CÉSAR. - No olvidéis en la rapidez de vuestra carrera, Antonio, de tocar a Calpurnia , pues, al decir de nuestros antepasados, la infecunda, tocada en esta santa carrera, se libra de la maldición de su esterilidad.
ANTONIO. - Lo tendré presente. Cuando César dice: "Haz esto", se hace.
CÉSAR. - Proseguid, y no olvidéis ninguna ceremonia. (Trompetería.)
ADIVINO. - ¡César!
CÉSAR. - ¡Eh! ¿Quién llama?
CASCA. - ¡Que cese todo ruido! ¡Silencio de nuevo! (Cesa la música.)
CÉSAR. - ¿Quién de entre la muchedumbre me ha llamado? Oigo una voz, más vibrante que toda la música, gritar: "¡César!" Habla; César se vuelve para oírte.
ADIVINO, - ¡Guárdate de los idus de marzo!
CÉSAR. - ¿Quién es ese hombre?
BRUTO. - Un adivino, que advierte que os guardéis dé los idus de marzo.
CÉSAR. - Traedle ante mí, que le vea la cara.
CASIO. - Amigo, sal de entre la muchedumbre; mira a César. CÉSAR. - ¿Qué me dices ahora? Habla otra vez.
ADIVINO. - ¡Guárdate de los idus de marzo!
CÉSAR. - Es un visionario; dejémosle. Paso. (Música. Salen todos menos BRUTO y CASIO.) CASIO.-¿Iréis a presenciar el orden de las carreras? BRUTO. - No. CASIO. -´ Os ruego que vayáis. BRUTO. - No soy aficionado a juegos. Me falta algo de ese carácter alegre que hay
en Antonio. Pero no impida yo vuestros gustos, Casio. Os abandono. .
CASIO. - Bruto: os observo de poco tiempo a esta parte: no hallo en vuestros ojos aquella gentileza y expresión de afecto a que estaba acostumbrado. Os manifestáis de un modo en extremo frío e impenetrable para con un amigo que os quiere.
BRUTO. - No os equivoquéis, Casio. Si mi aspecto se ha vuelto sombrío, el descontento de mi semblante sólo va contra mí.

Página 3 de 53
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: