El Sedán Azul (Ann Bridge) - pág.15
Indice General
|
Volver
Página 15 de 21
Mrs. Bowlby decidió recurrir a él. La mujer hizo alarde de una gran astucia. Primero se puso a hablar de las legaciones en general, y terminó por la francesa en particular. Intentó ahondar en esta última.
-¿Quién estuvo en ella antes de la llegada de Vernet? -preguntó, esperando ansiosamente 1a respuesta.
Mr. van Adam la miró de un modo osado según le pareció a ella, y respondió:
-Un tal conde d´Ardennes.
-¿Casado?
-Por supuesto...
Esta vez, el alud normal de anécdotas pareció fallar en Mr. van Adam. No obstante la resistencia hallada, Mrs. Bowlby prosiguió su encuesta, y empezó por solicitar datos de la condesa d´Ardennes.
-Una verdadera sirena -respondió lacónico Mr. van Adam-. La más encantadora criatura que haya existido jamás.
El hombre deseaba variar el tema de la conversación, o al menos así se le pareció a Mrs. Bowlby. Todavía aventuró otra pregunta.
-¿Recuerda si tenía coche?
-¿Coche? Por supuesto. Iba a todas partes con un gran "Buick" amarillo que le llamábamos "el canario".
La charla derivó sobre los autos, y Mrs. Bowlby dejó que languideciera. En vano intentaba reanudar el interrogatorio. Su curiosidad debía parecer extraña, se dijo con cierto nerviosismo, y resultaba más difícil de lo que había imaginado. Ya no encontraba argucias a mano. No le acudía el gran pretexto que le hubiese permitido no traicionar su secreto.
No había duda de que hubo el consiguiente escándalo, pero Mrs. Bowlby no era de esas mujeres que preguntan fríamente en una mesa: "Cuénteme los detalles de esa aventura."
A los postres, dando la causa por perdida, inquirió con gran torpeza:
-¿Y cuándo partieron los d´Ardennes?
Mr. van Adam reflexionó unos instantes antes de responder.
-Hace un año, poco más o menos. Ella estaba enferma, al parecer, y regresaron a Francia.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
>>>
|