La nueva Atlantida (Francis Bacon de Verulamio) - pág.16
Indice General
|
Volver
Página 16 de 45
Hacia el Este, la navegación por las aguas de Egipto y Palestina era, igualmente, intensa. También China y la Gran Atlántida (que ustedes llaman América), que ahora sólo cuentan con juncos y canoas, abundaba en grandes embarcaciones. Esta isla (según consta en documentos fidedignos de aquellos tiempos) contaba entonces con mil quinientos grandes barcos de gran tonelaje. Ustedes apenas si conservan recuerdo de esto, pero nosotros sabemos bastante.
"En aquel tiempo esta tierra era conocida y frecuentada por los barcos y navíos de todas las naciones que he citado anteriormente. Y, como suele ocurrir, venían a veces con ellos hombres de otros países que no eran marinos; persas, caldeos, árabes, hombres de casi todas las naciones potentes y famosas se reunían aquí; actualmente existen entre nosotros pequeños grupos y familias que descienden de ellos. Y respecto a nuestros barcos, hicieron varios viajes tanto al estrecho que ustedes llaman las Columnas de Hércules, como a otras partes del Océano Atlántico y del mar Mediterráneo; fueron a Pekín (ciudad a la que nosotros llamamos Cambaline) y a Quinzy, en los mares de Oriente, y llegaron hasta los confines de la Tartaria oriental.
"Al mismo tiempo, y después de algo más de una generación, prosperaron los habitantes de la Gran Atlántida. Pues aunque la narración y descripción que hizo uno de vuestros grandes hombres (Platon en el Critias) acerca de que en ella se establecieron los descendientes de Neptuno, de la magnificencia del templo, del palacio, la ciudad y la colina; de los múltiples y grandes ríos navegables (que como cadenas rodeaban al lugar y al templo); las diversas escalinatas por las que los hombres ascendían a él, como si fuera una Scala coeli; aunque todo esto sea poético y fabuloso, sin embargo, gran parte es cierto ya que el susodicho país, la Atlántida, así como el Perú, que entonces se llamaba Coya, y Méjico, llamado entonces Tyrambel, fueron poderosos y soberbios reinos por sus armas, barcos y riquezas: tan poderosos que una vez (o por lo menos en el espacio de diez años) realizaron dos grandes expediciones los hombres de Tyrambel al mar Mediterráneo a través del Atlántico; y los de Coya a nuestra isla por el Mar del Sur; de la expedición que fue a Europa, según parece, ese mismo autor tuvo alguna noticia por un sacerdote egipcio, a quien cita.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
>>>
|