Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La República (Platón)

 

La República (Platón) - pág.248

Indice General | Volver

Página 248 de 377


-Yo, por mi parte -dijo-, no estaría muy tranquilo por lo que toca a los padres de un tal sujeto.
-Pero, ¡oh, Adimanto, por Zeus!, ¿te parece que un tal hombre, por una amiga reciente y superflua, va a dar de golpes a su madre, la amiga necesaria [L785]de tanto tiempo, y por un mancebo, amigo innecesario de última hora, ha de hacer otro tanto con su padre, el anciano marchito, su obligado y más antiguo amigo, y ha de poner a éstos como esclavos de aquéllos una vez que haya introducido a los últimos en su casa?
-Sí, ¡por Zeus! -replicó.
-Dicha grande -dije- parece, pues, al haber engendrado un hijo tiránico.
-Desde luego -dijo.
-¿Y qué? Cuando se le acaben a tal hombre los bienes del padre y de la madre y se haya espesado en él grandemente el enjambre de los placeres, ¿no empezará por poner mano en el muro de un vecino o en el vestido de algún viandante retrasado en la noche y no la emprenderá después con algún templo? Y, entre todas estas cosas, las antiguas opiniones que desde niño tenía sobre lo que es púdico y decoroso, aquellas opiniones consideradas como justas, quedarán dominadas, con ayuda del amor, por aquellas otras, escolta de éste, que han sido recientemente libertadas de la esclavitud: aquellas opiniones que andaban sueltas en el sueño cuando él estaba aún bajo la autoridad de las leyes y de su padre, gobernado democráticamente en sí mismo. Ahora, tiranizado por el amor, se hace perpetuamente en la vigilia como antes era tal cual vez en sueños y no se abstiene de horror alguno de sangre, de bocado impuro ni de crimen[L786], sino que, por el contrario, el amor, viviendo tiránicamente en sus adentros, como solo señor, en total indisciplina y desenfreno, empuja al que lo lleva en sí a toda clase de osadías, como el tirano a la ciudad; y esto a fin de que le alimente a él y a la turba que le rodea, venida en parte de fuera por las malas compañías y en parte de dentro, ya suelta y liberada por disposiciones de la misma índole que en él hay[L787]. ¿No es esta la vida de semejante sujeto?
-Ésa, de cierto -dijo.
-Y, si los tales hombres -proseguí- son pocos en la ciudad y el resto del pueblo tiene sensatez, saldrán de ella y servirán de guardia armada a algún otro tirano o prestarán auxilio por dinero si hay guerra en algún sitio; pero, si viven en época de paz y tranquilidad, entonces causarán a la ciudad misma algunos pequeños males[L788].
-¿Cuáles son esos males?
-Por ejemplo, roban, perforan muros, cortan bolsas, hurtan vestidos, despojan templos y hacen esclavos a hombres libres; algunas veces se dedican a la delación, si son hábiles para hablar, o se hacen testigos falsos yprevaricadores a sueldo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-377  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados