La República (Platón) - pág.147
Indice General
|
Volver
Página 147 de 377
-Así es.
-Deberán, pues, desnudarse las mujeres de los guardianes (porque, en vez de vestidos se cubrirán con su virtud[L390]) y tomarán parte tanto en la guerra como en las demás tareas de vigilancia pública [L391]sin dedicarse a ninguna otra cosa; sólo que las más llevaderas de estas labores serán asignadas más bien a las mujeres que a los hombres a causa de la debilidad de su sexo. En cuanto al hombre que se ría [L392]de las mujeres desnudas que se ejercitan con los más nobles fines, ése «recoge verde el fruto[L393]» de la risa y no sabe, según parece, ni de qué se ríe ni lo que hace; pues con toda razón se dice y se dirá siempre que lo útil es hermoso y lo nocivo es feo.
-Ciertamente.
VII. -¿Podemos, pues, afirmar que ésta es, por así decirlo, la primera oleada que al hablar de la posición legal de las mujeres hemos sorteado, puesto que no sólo no hemos sido totalmente engullidos por ella cuando establecíamos que todos los empleos han de ser ejercidos en común por nuestros guardianes y guardianas, sino que la misma argumentación ha llegado en cierto modo a convenir consigo misma en que cuanto sostiene es tan hacedero como ventajoso?
-Efectivamente -dijo-, no era pequeña la ola de que has escapado.
-Pues no la tendrás por tan grande -dije- cuando veas la que viene tras ella.
-Habla, pues; véala yo -dijo.
-De éstas -comencé- y de las demás cosas antes dichas se sigue, en mi opinión, esta ley.
-¿Cuál?
-Esas mujeres serán todas comunes para todos esos hombres y ninguna cohabitará privadamente con ninguno de ellos; y los hijos serán asimismo comunes y ni el padre conocerá a su hijo ni el hijo a su padre[L394].
-Eso -dijo- provocará mucha más incredulidad todavía que lo otro en cuanto a su viabilidad y excelencia.
-No creo -repliqué- que se dude de su utilidad ni de que sería el mayor de los bienes la comunidad de mujeres e hijos siempre que ésta fuera posible; lo que sí dará lugar, creo yo, a muchísimas discusiones, es el problema de si es realizable o no.
-Más bien serán ambos problemas -dijo- los que provoquen con razón muchos reparos.
-He aquí, según dices -respondí-, una coalición de argumentos. ¡Y yo que esperaba escapar por lo menos del uno de ellos, si tú convenías en que ello era beneficioso, y así sólo me quedaba el de si resultaría hacedero o no!
-Pues no pasó inadvertida tu escapatoria -dijo-; tendrás que dar cuenta de los dos.
-Menester será -dije- sufrir mi castigo. Pero sólo te pido el siguiente favor: déjame que me obsequie con un festín como los que las personas de mente perezosa suelen ofrecerse a sí mismos cuando pasean solas.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-377
|