La vuelta al mundo en 80 días (Julio Verne) - pág.13
Indice General
|
Volver
Página 13 de 170
de su compañero de juego-. Más vale que sigamos jugando.
-Entonces, volved a dar, porque lo habéis hecho mal.
Andrés Stuart recogió otra vez las cartas con mano febril, y de repente, dejándolas
sobre la mesa, dijo:
-Pues bien, sí, mister Fogg, apuesto cuatro mil libras...
-Mi querido Stuart --dijo Fallentin-, calmaos. Esto no es formal.
-Cuando dije que apuesto -respondió Stuart-: es en formalidad.
-Aceptado --dijo Fogg: y luego, volviéndose hacia sus compañeros, añadió-: Tengo
veinte mil libras depositadas en casa de Baring hermanos. De buena gana las arriesgaría.
-¡Veinte mil libras! -Exclamó John Suilivan-. ¡Veinte mil libras, que cualquier tardanza
imprevista os puede hacer perder!
-No existe lo imprevisto -respondió sencillamente Phileas Fogg.
-¡Pero, Míster Fogg, ese transcurso de ochenta días sólo está calculado como mínimo!
-Un mínimo bien empleado basta para todo.
-¡Pero a fin de -aprovecharlo, es necesario saltar matemáticamente de los ferrocarriles a
los vapores y de los vapores a los ferrocarriles!
-Saltaré matemáticamente.
-¡Es una broma!
-Un buen inglés no se chancea nunca cuando se trata de una cosa tan formal como una
apuesta -respondió Phileas Fogg-. Apuesto veinte mil libras contra quien quiera a que yo
doy la vuelta al mundo en ochenta días, o menos, sean mil novecientas veinte horas, o
ciento quince mil doscientos minutos. ¿aceptáis?
-Aceptamos -respondieron los señores Stuart, Falletín, Sullivan, Fianagan y Ralph
después de haberse puesto de acuerdo.
-Bien --dijo Fogg. El tren de Douvres sale a las ocho y cuarenta y cinco. Lo tomaré.
-¿Esta misma noche? -preguntó Stuart.
-Esta misma noche -respondió Phileas Fogg-. Por consiguiente- añadió consultando un
calendario del bolsillo-: puesto que hoy es miércoles 2 de octubre deberé estar de vuelta
en Londres, en este mismo salón del Reform-Club, el sábado 21 de diciembre a las ocho
y cuarenta y cinco minutos de la tarde, sin lo cual las veinte mil libras depositadas
actualmente en la casa de Baring Hermanos os pertenecen de hecho y de derecho,
señores. He aquí un cheque por esa suma.
Se levantó acta de la apuesta, firmando los seis interesados. Phileas Fogg había
permanecido sereno. No había ciertamente apostado para ganar, y no había
comprometido las veinte mil libras -mitad de su fortuna- sino porque preveía que tendría
que gastar la otra mitad para llevar a buen fin ese difícil, por no decir inejecutable
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-170
|