Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Viaje al centro de la Tierra (Julio Verne)

Viaje al centro de la Tierra (Julio Verne) - pág.51

Indice General | Volver

Página 51 de 185


tiene 60.000 habitantes. Los geógrafos la han dividido en cuatro regiones, y teníamos que
atravesar casi oblicuamente la llamada País del Sudoeste, Sudvestr Fjordúngr.
Al salir de Reykiavik, guiónos Hans por la orilla del mar, marchando sobre pastos muy
poco frondosos que pugnaban por parecer verdes sin poder pasar de amarillos. Las
rugosas cumbres de las masas traquíticas esbozábanse en el horizonte, entre las brumas
del Este; a veces, algunas manchas de nieve, concentrando la luz difusa resplandecían en
las vertientes de las cimas lejanas; ciertos picos más osados que otros, atravesaban las
nubes grises y reaparecían después por encima de los movedizos vapores, cual escollos
que emergiesen en las llanuras etéreas.
Con frecuencia, aquellas cadenas de áridas rocas avanzaban una punta hacia el mar,
mordiendo la pradera sobre la cual caminábamos; pero siempre quedaba espacio
suficiente para poder pasar. Nuestros caballos elegían instmtivamente los lugares más
propicios sin retardar su marcha jamás. Mi tío no tenía ni el consuelo de excitar a su
cabalgadura con el látigo a la voz; estábale vedada la impaciencia. Yo no podía evitar el
sonreirme al contemplarle tan largo montado en su jaquilla; y, como sus desmesuradas
piernas rozaban casi el suelo, parecía un centauro de seis pies.
-¡Magnífico animal! -me decía-. Ya verás, Axel, cómo no existe ningún bruto que
aventaje en inteligencia al caballo islandés; ni nieves, ni tempestades, ni rocas, ni
ventisqueros.. no hay nada que le detenga. Es sobrio, valiente y seguro. Jamás da un paso
en falso ni recula. Cuando tengamos que atravesar algún fiordo o algún río, ya le verás
arrojarse al agua sin titubear, lo mismo que un anfibio, y llegar a la orilla opuesta. Mas no
los hostiguemos; dejémosles camtnar a su albedrío, y ya verás cómo hacemos nuestras
diez leguas diarias.
-Nosotros no cabe duda, pero el guía...
-No te inquietes por el guía. Estas gentes caminan sin darse cuenta de ello. Este nuestro,
se mueve tan poco, que no debe fatigarse. Además, si es preciso, yo le cederé mi
montura. Así como así, si no me muevo un poco, pronto me acometerán los calambres.
Los brazos van muy bien, pero no hay que echar en olvido las piernas.
Avanzábamos con paso rápido, y el país iba estando ya casi desierto. De trecho en


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-185  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados