Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Viaje al centro de la Tierra (Julio Verne)

Viaje al centro de la Tierra (Julio Verne) - pág.44

Indice General | Volver

Página 44 de 185



-Un secreto que... cuyo.. -balbuceó mi tío.
-¿Pero es que posee usted algún documento especial? -replicó el profesor islandés.
-No... Era una mera suposición.
-Bien -dijo el señor Fridriksson, que tuvo la bondad de no insistir al ver la turbación de
su interlocutor-. Espero que no se ausentará usted de la isla sin haber estudiado sus
riquezas mineralógicas.
-Naturalmente -respondió mi tío-; pero llego algo tarde: otros sabios han pasado por
aquí antes que yo.
-En efecto, señor Lidanbrock; los trabajos de los señores Olafsen y Povelsen,
ejecutados por orden del rey; los estudios da Troil; la misión científica de los señores
Gaimard y Robert, a bordo de la corbeta francesa Recherche ; y, por último, las
observaciones de los sabios embarcados en la fragata Reine Hortense, han contribuido
poderosamente al conocimiento de Islandia. Pero, créame, hay aún mucho que hacer.
-¿Cree usted? -preguntó mi tío con afectado candor, procurando moderar el brillo de su
mirada.
--¡Sin duda alguna! Existen numerosas montañas, ventisqueros y volcanes rnuy poco
conocidos se es necasano estudiar. Sin ir más lejos, mire usted ese monte que en el
horizonte se eleva: ¡es el Sneffels!
Sí. señor; uno de los volcanes más curiosos y cuyo cráter raramente se visita.
-¿Apagado?
-Apagado hace ya quinientos años.
-Pues bien -respondió mi tío, cruzando las piernas con fuerza para no saltar en cl aire-,
deseo empezar mis estudios geológicos por ese Saffel... o Fessel... ¿cómo le llama usted?
-Sneffels -respondió el excelente señor Fridriksson. Esta parte de la conversación
habíase desarrollado en latín, de manera que me enteré de todo, y tuve que contenerme
para no soltar el trapo a reír al ver cómo mi tío contenía su satisfacción que pugnaba por
escapársele por todas partes adoptando un aire candoroso que parecía la mueca de un
diablo.
-Sí --dijo-, sus palabras de usted me deciden; procuraremos escalar ese Sneffels, y hasta
estudiar su cráter tal vez.
-Siento en el alma -dijo el señor Fidriksson- que mis ocupaciones no me permitan
ausentarme; porque, de lo contrario, les acompañaría con gusto y con provecho.
-¡Oh, no. no! -respondió vivamente mi tío-; no queremos molestar a nadie, señor
Fridríksson; se lo agradezco infinito. La presencia de un sabio como usted nos hubiera
sido muy útil; pero los deberes de su profesón...
Inclínome a creer que nuestro huésped, en la inocencia de su alma islandesa, no


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-185  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados