Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Viaje al centro de la Tierra (Julio Verne)

Viaje al centro de la Tierra (Julio Verne) - pág.28

Indice General | Volver

Página 28 de 185



-Vamos, Axel: ¡date prisa, por Dios! -gritó mi tío, en cuanto me vió venir a lo lejos-. ¡Y
tu equipaje sin hacer, y mis papeles sin ordenar, y la llave de mi maleta sin aparecer y mis
polainas sin llegar!
Quedéme estupefacto, faltóme la voz para hablar, y a duras penas pude articular estas
palabras:
-¿Pero es que nos marchamos?
-Sí. criatura de Dios: y en lugar de estar aquí preparándolo todo, te vas de paseo.
-¿Pero partiremos tan pronto? -repetí con voz ahogada.
-Sí, pasado mañana al amanecer.
Incapaz de escucharle por más tiempo. refugiéme en mi habitación.
No era posible dudar: mi tío había empleado la tarde en adquirir una serie de objetos y
utensilios necesarios para nuestro viaje: la calle estaba llena de escalas, de cuerdas con
nudos, de antorchas, de calabazas para líquidos, de grapas de hierro, de picos, de
bastones, de azadas y de otros objetos para cuyo transporte precisábanse por lo menos
diez hombres.
Pasé una noche terrible. A la mañana siguiente llamáronme muy temprano. Estaba
decidido a no abrirle a nadie la puerta: pero, ¿quién es capaz de resistir a los encantos de
una voz adorable que nos dice:
-¿No me quieres abrir, querido Axel?
Salí de mi habitación. Creí que mi aire abatido, mi palidez, mis ójos enrojecidos por el
insomnio producirían sobre Graüben un doloroso efecto y le haría cambiar de parecer:
pero ella, por el contrario, me dijo:
-¡Ah, mi querido Axel! Veo que estás mucho mejor -y que lo ha calmado la noche.
-¡Calmado! -exclamé yo.
Y corrí a mirarme al espejo.
En efecto, no tenía tan mala cara como me había imaginado. Aquello no era creíble.
-Axel -me dijo Graübcn-, he estado mucho tiempo hablando con mi tutor. Es un sabio
arrójado, un hombre de gran valor, y no debes echar en olvido que su sangre corre por tus
venas. Me ha dado a conocer sus proyectos, sus esperanzas, y el cómo y el porqué espera
alcanzar su objetivo. Y lo alcanzará, no hay duda. ¡Ah, mi querido Axel! ¡Qué hermoso
es consagrarse de ese modo al estudio de las ciencias ¡Qué gloria tan inmensa aguarda al
señor Lidenbrock, que se reflejará sobre su compañero! Cuando regreses serás un
hombre, Axel: serás igual a tu tío, con libertad de hablar, con libertad de obrar, con


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-185  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados