Una ciudad flotante (Julio Verne) - pág.42
Indice General
|
Volver
Página 42 de 97
-¡Y media! -gritó la joven-. Ya lo oís, Edward. Gracias, caballero -añadió, dirigiendo al
doctor la más amable de las sonrisas.
CAPÍTULO XVI
En la puerta del gran salón, se veía el siguiente programa.
ESTA NOCHE
PRIMERA PARTE
Ocean Time.
Song: Beautiful isle of the sea.
Reading.
Piano solo: Chant du berger.
Scotch song.
Mr. MacAlpine.
Mr. Ewig.
Mr. Afflect.
Mrs. Alloway.
Dr. T...
Descanso de diez minutos
SEGUNDA PARTE
Piano solo.
Burlesco: Lady of Lyon.
Entertainment.
Song: Happy moment.
Song: Your remember.
Mr. Paul V...
Dr. T...
Sir James Anderson.
Mr. Norville.
Mr. Ewig.
FINAL
God save the Queen
Como se ve, era un concierto completo lo que se anunciaba, con dos partes, entreactos
y final. Pero algo debía faltar en el programa, pues oí decir, detrás de mí:
«¡Vaya! ¡Nada de Mendelsohn!»
Me volví; era un simple camarero quien así protestaba de la omisión de su música
favorita.
Volví a subir a cubierta, en busca de Macelwin. Corsican me acababa de decir que
Fabián había salido de su camarote, y quería, sin importunarle, sacarle de su aislamiento.
Le encontré en la parte de proa. Hablamos durante largo rato, pero no hizo alusión alguna
a su pasado.
En ciertos momentos permanecía absorto, pensativo, sin ver ni oír, apretando su
corazón, como para contener un espasmo doloroso. Entretanto que hablábamos, Harry
Drake pasó varias veces por delante de nosotros. Siempre era el mismo alborotador y
molesto con sus movimientos, como lo sería un molino de aspas en un Salón de baile.
¿Me engañaba? Puede ser, porque me hallaba prevenido, pero me pareció que Harry
Drake observaba a Fabian con cierta insistencia. Fabián debió notarlo, porque me dijo:
-¿Quién es ése?
-No sé -le respondí.
-¡Es antipático! -añadió Fabián.
Dejad en alta mar dos buques, sin corriente ni vientos, y concluirán por atracar uno a
otro. Poned en el espacio dos planetas inmóviles, y acabarán por chocar. Colocad dos
enemigos en medio de un gentío y se encontrarán, más o menos pronto: todo es cuestión
de tiempo. Esto es fatal.
Llegada la noche, el concierto se efectuó con arreglo al programa. El salón, lleno de
gente, estaba profusamente alumbrado. Por las escotillas entreabiertas se veían las anchas
caras tostadas por el sol y las curtidas manos de los marineros.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-97
|