Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Una ciudad flotante (Julio Verne)

Una ciudad flotante (Julio Verne) - pág.36

Indice General | Volver

Página 36 de 97


ver a su adorada, porque seguía adorándola.
Después de este relato comprendí que, en efecto, el mal de Fabián era grave.
-¿Cómo se llamaba ella? -pregunté a Corsican.
-Elena Hodges -me respondió.
¡Elena! Ya no eran para mí un enigma las letras que Fabián veía en la estela del barco.
-Y su marido ¿quién és? -volví a preguntar.
-Un tal Harry Drake.
-¡Drake! --exclamé-. Ese hombre está a bordo.
-¿Aquí? ¿Aquí? -repitió el capitán Arquibaldo, cogiendo mi mano y mirándome a la
cara.
-Sí -repetí-, aquí, a bordo.
-¡Quiera el cielo -dijo con gravedad Corsican-, que él y Fabián no se encuentren!
Afortunadamente no se conocen, o al menos Fabián no conoce a Harry Drake. ¡Pero este
nombre, pronunciado en su presencia, provocará una explosión!
Entonces referí a Corsican lo que sabía respecto a Harry Drake, según la relación del
doctor Pitferge. Pinté tal cual era a aquel aventurero, insolente y malvado, arruinado ya
por sus vicios y desórdenes, pronto a rehacer su fortuna sin reparar en los medios. En
aquel momento, pasó Drake junto a nosotros, y se lo señalé al capitán, cuyos ojos se
animaron repentinamente: hizo un gesto de cólera que yo contuve.
-Sí -me dijo-. Tiene cara de bribón. Pero ¿a dónde va?
A América, a pedir a la casualidad lo que no quiere pedir al trabajo.
-¡Pobre Elena! -murmuró el capitán-. ¿Dónde está?
-Puede que ese miserable la haya abandonado.
-Y ¿por qué razón no ha de estar a bordo? -preguntó Corsican mirándome.
Esta idea cruzó por primera vez mi imaginación, pero la deseché. No: no estaba, no
podía estar allí. El doctor Pitferge no hubiera dejado de saberlo y decírmelo. ¡No acom-
pañaba a Drake en la travesía!
-Quiera el cielo que no os engañéis, caballero porque la presencia de esa pobre víctima
sería un golpe terrible para Fabián. No sé lo que sucedería, Fabián es capaz de matar a
Drake como a un perro. Puesto que sois, como yo, amigo verdadero de Fabián, voy a
pediros una prueba de esa amistad. No le perdamos un instante de vista; estemos siempre
dispuestos a arrojarnos entre él y su rival. Bien comprendéis que esos dos hombres no
pueden medir sus armas, pues ni aquí, ni fuera de aquí, puede ¡ay!, casarse una mujer con
el matador de su esposo, por indigno que éste sea.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-97  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados