Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Las Indias Negras (Julio Verne)

Las Indias Negras (Julio Verne) - pág.23

Indice General | Volver

Página 23 de 132


largamente; pero en fin todavía puedo!
-Sois muy fuerte, señor Starr, respondió Harry; de algo sirve, ya lo veis, haber vivido
tanto tiempo en la mina.
-Tienes razón, Harry. Cuando yo tenía veinte años, habría bájado sin respirar.
¡Vamos, en marcha!
Pero en el momento, en que ambos iban a abandonar la meseta, oyeron una voz, aunque
lejana, en las profundidades de la mina.
-¡Eh! ¡Quién está ahí! preguntó el ingeniero deteniendo a Harry.
-No puedo decirlo, contestó el joven minero.
-¿No es vuestro anciano padre?
-¡Él! no, señor Starr.
-¿Algún vecino, entonces?...
-No tenemos vecinos en el fondo de la mina, respondió Harry. Estamos solos,
completamente solos.
-¡Bueno, dejemos pasar a este intruso!, dijo Jacobo Starr. Los que bajan deben ceder
el paso a los que suben.
Ambos esperaron.
La voz resonaba en aquel momento con un magnífico timbre, como si fuese conducida
por un gran pabellón acústico; y pronto llegaron a los oídos del joven minero algunas
palabras de una canción escocesa.
-¡La canción de los lagos! exclamó Harry. Me asombraría si saliera de otros labios
que no fueran los de Jack Ryin.
-¿Y quién es ese Jack Ryan, que canta de un modo tan soberbio? preguntó Jacobo
Starr.
-Un antiguo camarada de la mina, respondió Harry.
Después inclinándose fuera de la meseta gritó:
-¡Eh! ¡Jack!
-¿Eres tú Harry? contestó la voz. Espérame que subo.
Y siguió la canción perfectamente.
Algunos instantes después, aparecía en el fondo del cono luminoso que proyectaba su
linterna, y ponía el pie en el descanso de la décima quinta escala, un joven alto de veinte
y cinco años, de cara alegre, ojos risueños, boca sonriente, y cabellos de un rubio subido.
Lo primero que hizo fue estrechar fuertemente la mano que le tendía Harry.
-¡Cuánto me alegro de encontrarte! exclamó. Sí yo hubiese sabido que subíais a la
tierra hoy, me habría evitado estar bajado al pozo Yarow.
-El señor Jacobo Starr, dijo entonces Harry, dirigiendo su lámpara hacia el ingeniero,
que se había quedado en la sombra.
-¡El señor Starr respondió Jack Ryan. ¡Ah! señor ingeniero, no lo hubiera conocido.
¡Desde que deje la mina, mis ojos no están ya acostumbrados como antes a ver en la
oscuridad!
––Y yo, me acuerdo de un picarillo que estaba cantando siempre hace ya diez años, hijo
mío.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-132  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados