De la Tierra a la Luna (Julio Verne) - pág.36
Indice General
|
Volver
Página 36 de 143
-Entonces -repuso el mayor Elphiston-, puesto que el peso de la bala es proporcionado a
su volumen, una bala de hierro fundido, que mide nueve pies de diámetro, pesará
horriblemente.
-Horriblemente, si es - maciza; pero no si es hueca dijo Barbicane.
-¡Hueca! ¿Será, pues, una granada?
-¡En la que pondremos mensajes! -replicó J. T. Maston-. ¡Y muestras de nuestras
producciones terrestres!
-¡Sí, una granada -respondió Barbicane-; no puede ser otra cosa! Una bala maciza de
108 pulgadas, pesaría más de 200.000 libras, y este peso es evidentemente excesivo. Sin
embargo, como es menester que el proyectil tenga cierta consistencia, propongo que se le
consienta un peso de 20.000 libras.
-¿Cuál será, pues, el grueso de sus paredes? -preguntó el mayor.
-Si seguimos la proporción reglamentaria -respondió Morgan-, un diámetro de 108
pulgadas exigirá paredes que no bajen de 2 pies.
-Sería demasiado -contestó Barbicane-. Notad bien que no se trata de una bala
destinada a taladrar planchas de hierro; basta, pues, que sus paredes sean bastante fuertes
para contrarrestar la presión de los gases de la pólvora. He aquí, pues, el problema: ¿qué
grueso debe tener una granada de hierro fundido para no pesar más que 20.000 libras?
Nuestro hábil calculador, el intrépido Maston, va a decirlo ahora mismo.
-Nada más fácil -replicó el distinguido secretario de la comisión.
Y sin decir más, trazó fórmulas algebraicas en el papel, apareciendo bajo su pluma X y
más X elevadas hasta la segunda potencia. Hasta pareció que extraía, sin tocarla, cierta
raíz cúbica y dijo:
-Las paredes no llegarán a tener el grueso de dos pulgadas.
-¿Será suficiente? -preguntó el mayor con un ademán dubitativo.
-No, evidentemente, no -respondió el presidente Barbicane.
-¿Qué se hace, pues? -repuso Elphiston bastante perplejo.
-Emplear otro metal.
-¿Cobre?--dijo Morgan.
-No; es aún demasiado pesado, y os propongo otro mejor.
-¿Cuál? -dijo el mayor.
-El aluminio -respondió Barbicane.
-¿Aluminio? -exclamaron los tres colegas del presidente.
-Sin duda, amigos míos. Ya sabéis que un ilustre químico francés, Henry Sainte-Claire
Deville, Ilegó en 1854 a obtener el aluminio en masa compacta. Este precioso metal time
la blancura de la plata, la inalterabilidad del oro, la tenacidad del hierro, la fusibilidad del
cobre y la ligereza del vidrio. Se trabaja fácilmente, abunda en la naturaleza, pues la
alúmina forma la base de la mayor parte de las rocas; es tres veces más ligero que el hie-
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-143
|