Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > De la Tierra a la Luna (Julio Verne)

De la Tierra a la Luna (Julio Verne) - pág.12

Indice General | Volver

Página 12 de 143


la noche. Debo, sin embargo, añadir que algunos caracteres prácticos trataron de ponerse
en comunicación con él, y así es que, años atrás, un geómetra alemán propuso enviar una
comisión de sabios a los páramos de Siberia. A11í, en aquellas vastas llanuras, se debían
trazar inmensas figuras geométricas, dibujadas por medio de reflectores luminosos, entre
otras el cuadrado de la hipotenusa, llamado vulgarmente en Francia el puente de los
asnos. KTodo ser inteligente -decía el geómetra- debe comprender el destino científico de
esta figura. Los selenitas, si existen, responderán con una figura semejante, y una vez
establecida la comunicación, fácil será crear un alfabeto que permita conversar con los
habitantes de la Luna.» Así hablaba el geómetra alemán, pero no se ejecutó su proyecto, y
hasta ahora no existe ningún lazo directo entre la Tierra y su satélite. Pero está reservado
al genio práctico de los americanos ponerse en relación con el mundo sideral. El medio
de llegar a tan importante resultado es sencillo, fácil, seguro, infalible, y él va a ser el
objeto de mi proposición.
Un gran murmullo, una tempestad de exclamaciones acogió estas palabras. No hubo
entre los asistentes uno solo que no se sintiera dominado, arrastrado, arrebatado por las
palabras del orador.
-¡Atención! ¡Atención! ¡Silencio! -gritaron por todas partes.
Calmada la agitación, Barbicane prosiguió con una voz más grave su interrumpido
discurso.
-Ya sabéis -dijo- cuántos progresos ha hecho la balística de algunos años a esta parte y
a qué grado de perfección hubieran llegado las armas de fuego, si la guerra hubiese
continuado. No ignoráis tampoco que, de una manera general, la fuerza de resistencia de
los cañones y el poder expansivo de la pólvora son ilimitados. Pues bien, partiendo de
este principio, me he preguntado a mí mismo si, por medio de un aparato suficiente,
realizado con unas determinadas condiciones de resistencia, sería posible enviar una bala
a la Luna.
A estas palabras, un grito de asombro se escapó de mil pechos anhelantes, y hubo luego
un momento de silencio, parecido a la profunda calma que precede a las grandes
tormentas. Y en efecto, hubo tronada, pero una tronada de aplausos, de gritos, de
clamores que hicieron retemblar el salón de sesiones. El presidente quería hablar y no
podía.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-143  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados