De la Tierra a la Luna (Julio Verne) - pág.7
Indice General
|
Volver
Página 7 de 143
«Baltimore, 3 de octubre.
»El presidente del Gun-Club tiene la honra de prevenir a sus colegas que en la
sesión del 5 dei corriente les dirigirá una comunicación de la mayor
importancia, por lo que les suplica que, cualesquiera que sean sus ocupaciones,
acudan a la cita que les da por la presente. »
Su afectísimo colega,
IMPEY BARBICANE, P. G. C.»
II
Comunicación del presidente Barbicane
El 5 de octubre, a las ocho de la noche, una multitud compacta se apiñaba en los
salones del Gun-Club, 21, Union Square. Todos los miembros de la sociedad residentes
en Baltimore habían acudido a la cita de su presidente.
En cuanto a los socios correspondientes, los trenes los depositaban a centenares en las
estaciones de la ciudad, sin que por mucha que fuese la capacidad del salón de sesiones,
cupiesen todos en ella. Así es que aquel concurso de sabios refluía en las salas próximas,
en los corredores y hasta en los vestiíbulos exteriores, donde se condensaba un gentío
inmenso que deseaba con ansia conocer la importante comunicación del presidente Bar-
bicane. Los unos empujaban a los otros, y mutuamente se atropellaban y aplastaban con
esa libertad de acción característica de los pueblos educados en las ideas democráticas.
Un extranjero que se hubiese hallado aquella noche en Baltimore no hubiera
conseguido a fuerza de oro penetrar en el gran salón, exclusivamente reservado a los
miembros residentes o correspondientes, sin que nadie más pudiera ocupar en él puesto
alguno; así es que los notables de la ciudad, los magistrados del consejo y la gente selecta
habían tenido que mezclarse con la turba de sus admiradores para coger al vuelo las
noticias del interior.
La inmensa sala ofrecía a las miradas un curioso espectáculo. Aquel vasto local estaba
maravillosamente adecuado a su destino. Altas columnas, formadas de cañones
sobrepuestos que tenían por pedestal grandes morteros, sostenían la esbelta armazón de la
bóveda, verdadero encaje de hierro fundido admirablemente recortado. Panoplias de
trabucos, retacos, arcabuces, carabinas y de todas las armas de fuego antiguas y modernas
cubrían las paredes entrelazándose de una manera pintoresca. La llama del gas brotaba
profusamente de un millar de revólveres dispuestos en forma de lámparas, completando
tan espléndido alumbrado arañas de pistolas y candelabros formados de fusiles
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-143
|