Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Cinco Semanas en Globo (Julio Verne)

 

Cinco Semanas en Globo (Julio Verne) - pág.59

Indice General | Volver

Página 59 de 207


hambre obligaban a abandonar sus guaridas. Se oyo la voz de soprano de las ranas,
acompañada de los aullidos de los chacales, mientras que los imponentes graves de los
leones sostenían los acordes de aquella orquesta viviente.
Por la mañana, al volver a su puesto, el doctor Fergusson consultó la brújula, y observó
que durante la noche había variado la dirección del viento. Hacía cosa de dos horas que el
Victoría derivaba unas treinta millas hacia el noreste. Pasaba por encima de Mabunguru,
país pedregoso, sembrado de bloques de sienita bellamente pulida y de gibosos
montículos; masas cónicas, análogas a los peñascos de Karnak, erizaban el terreno cual
dólmenes druídicos; numerosas osamentas de búfalos y elefantes salpicaban el suelo de
blanco, y, exceptuando la parte del este, en que se levantaban profundos bosques bajo los
cuales se ocultaban algunas aldeas, había pocos árboles.
Hacia las siete, una roca esférica, que tendría dos millas de extensión, apareció como
inmensa concha de galápago.
-Vamos bien encaminados -dijo el doctor Fergusson-. Allí está Jihoue-la-Mkoa, donde
nos detendremos un rato. Quiero renovar la provisión de agua necesaria para alimentar el
soplete. Busquemos un sitio donde agarrarnos.
-Pocos árboles hay -respondió el cazador.
-Probemos. Joe, echa las anclas.
El globo, perdiendo poco a poco su fuerza ascensional, se acercó a tierra; las anclas
corrieron hasta que una de ellas hincó una uña en la hendidura de una roca, y el Victoria
quedó sujeto.
No se crea que el doctor, durante las paradas, pudo apagar completamente el soplete. El
equilibrio del globo había sido calculado al nivel del mar, y como el terreno se elevaba
sin cesar, al hallarse a una altura de seiscientos o setecientos pies, el globo habría tenido
una tendencia a descender más abajo que el propio suelo; por eso era preciso sostenerlo
mediante una dilatación del gas. Sólo en el caso de que, en ausencia total de viento, el
doctor hubiera dejado la barquilla descansar en el suelo, el aeróstato, libre de un peso
considerable, se habría mantenido en el aire sin ayuda del soplete.
Los mapas indicaban vastas cienagas en la vertiente occidental de Jihoue-la-Mkoa. Joe
se dirigió allí solo con un barril que podría contener unos diez galones; encontró sin
trabajo el punto indicado, no lejos de un poblado desierto, hizo su provision de agua y en


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-207  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados