Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > El Castillo de los Cárpatos (Julio Verne)

 

El Castillo de los Cárpatos (Julio Verne) - pág.16

Indice General | Volver

Página 16 de 128


barones de Gortz. De aquí la reputación de que el castillo estaba encantado; reputación
muy justificada, al decir de las gentes, y nadie hubiera osado aventurarse a visitarle.
Esparcía en torno suyo una especie de espanto epidémico, como las emanaciones
pestilentes de una laguna insalubre. Sólo con aproximarse un cuarto de milla, se
arriesgaba la vida en este mundo y la salvación en el otro.
Esto era cosa corriente en la es-cuela del maestro Hermod. Sin ernbargo, tal estado de
colas debía tener fin, y esto sucedería cuando no quedase una sola piedra de la antigua
fortaleza de los barones de Gortz: y aquí entraba la leyenda.
A dar crédito a los más autorizados de la aldea de Werst, la existencia del castillo
estaba unida a la de la vieja haya, cuyo ramaje se recostaba sobre el bastión del ángulo, a
la derecha del muro. Las gentes de la aldea habían observado, y muy particularmente el
pastor Frik, que desde, la partida de Rodolfo de Gortz dicho árbol iba perdiendo cada año
una de sus ramas más gruesas. Cuando el barón Rodolfo fue visto por última vez en la
plataforma del torreón, el árbol tenía dieciocho ramas, y en la actualidad sólo contaba
tres. Cada rama caída significaba un año menos de existencia para el castillo. La caída de
la última produciría anonadamiento definitivo. Y entonces, sobre la meseta de Orgali, se
buscaría en vano el castillo de los Cárpatos.
Evidentemente, esto era una de esas leyendas que sólo nacen en las imaginaciones de
los rumanos; pero lo cierto era que todos los años el haya perdía una de sus ramas, y Frik,
que no dejaba de observarle mientras apacentaba su rebaño en los prados del Sil, no
dudaba en afirmarlo. Y aunque la aseveración de Frik no fuera digna de tomarse en
cuenta, a los aldeanos, y hasta al juez de Werst, no les cabía duda de que el castillo no
tendría más de tres años de vida, puesto que al «haya tutelar» no le quedaban más que
tres ramas. El pastor se puso en camino para llevar la tremenda noticia de que queda
hecha mención, después del accidente del anteojo.
En efecto: la noticia era tremenda. ¡En el torreón acababa de aparecer humo! Lo que
sus ojos no hubieran podido apreciar por sí solos, lo había visto Frik con ayuda del


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-128  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados