Las Mil y Una Noches (Anónimo) - pág.41
Indice General
|
Volver
Página 41 de 443
» Y ella dijo. «Pues ya que tú me lo mandas, lo libraré del estado en que se encuentra.» Y él contestó: «Sí, líbralo y recobraremos la tranquilidad.» Y dijo la bruja: «Escucho y obedezco.» Después salió de la cúpula, marchó al palacio, cogió una taza de cobre llena de agua, pronunció unas palabras mágicas, y el agua empezó a hervir como hierve en la marmita. Entonces echó un poco de esta agua al joven, y dijo, ¡Por la fuerza de mi conjuro, te mando que salgas de esa forma y recuperes la primitiva!» Y el joven se sacudió todo él, se puso de pie, y exclamó muy dichoso al verse libre: «¡No hay más Dios que Alah, y Mohamed es el Profeta de Alah! ¡Sean con El la bendición y la paz de Alah!» Y ella dijo: «¡Vete, y no vuelvas por aquí, porque te matare!» Y se lo gritó en la cara. Entonces el joven se fue de entre sus manos. Y he aquí todo lo referente a él.
En cuanto a la bruja, volvió en seguida a la cúpula, descendió al subterráneo, y dijo: «¡Oh dueño mío! levántate, que te vea yo.» Y el rey contestó muy débilmente: «Aún no has hecho nada. Queda otra cosa para que recobre la tranquilidad. No has suprimido la causa principal de mis males.» Y ella dijo: ¡Oh amado mío! ¿cuál es esa causa principal?» Y el rey contestó: «Esos peces del lago, los habitantes de la antigua ciudad y de las cuatro islas, no dejan de sacar la cabeza del agua, a media noche, para lanzar imprecaciones contra ti y contra mí. Y este es el motivo de que no recobre yo las fuerzas. Libértalos, pues. Entonces podrás venir a darme la mano y ayudarme a levantar, porque seguramente habré vuelto a la salud.»
Cuando la bruja oyó estas-palabras, que creía del negro, exclamó muy alegre: «¡Oh dueño mío! pongo tu voluntad sobre mi cabeza y sobre mis ojos.» E invocando el nombre de Bismillah, se levantó muy dichosa, echó a correr, llegó al lago, cogió un poco de agua, y...
En este momento de´ su narración Schahrazada vio aparecer la mañana, y se calló discretamente.
PERO CUANDO LLEGÓ LA NOVENA NOCHE
Ella dijo:
He llegado a saber, ¡oh rey afortunado! que cuando la bruja cogió un poco de agua y pronunció unas palabras misteriosas, los peces empezaron a agitarse, irguiendo la cabeza, y acabaron por convertirse en hijos de Adán, y en la hora y en el instante se desató la magia que sujetaba a los habitantes de la ciudad. Y la ciudad se convirtió en una población floreciente, con magníficos zocos bien construidos, y cada habitante se puso a ejercer su oficio, Y las montañas volvieron a ser islas como en otro tiempo. Y hete aquí todo lo que hubo respecto a esto. Por lo que se refiere a la bruja, ésta volvió junto al rey, y como le seguía tomando por el negro, le dijo: ¡Oh querido mío! Dame tu mano generosa para besarla.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-443
|