Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Las Estaciones (Julia de Asensi)

Las Estaciones: Cuentos para niños y niñas (Julia de Asensi) - pág.51

Indice General | Volver

Página 51 de 81


La viuda había
ordenado que le enterrasen en el panteón de la familia. Porque es de
advertir que apenas se hubo apoderado de la fortuna del duque, había
Teófilo contraído matrimonio con la ambiciosa mujer que había elegido para
compañera de su vida, de la que no había tenido ningún hijo.
El cortejo fúnebre se alejó dejando los restos mortales del usurpador
en el panteón donde yacían sus antepasados. Cristina y Marcela volvieron a
su casa. Cenaron y la segunda se acostó. En cuanto a la primera rogó al
anciano que la llevase con él cuando hiciera su ronda nocturna. Algo la
impulsaba a volver a ver antes de dormirse el panteón donde descansaban
los cuerpos de los difuntos duques.
Aunque la noche no era fría, temiendo que la niña se pusiera enferma
al salir a deshora o que tuviese miedo al andar por el cementerio, la
mujer del enterrador accedió de mala gana a aquel capricho. Abrigó bien a
Cristina, recomendó a su padre que le llevase pronto a la niña y esperó
levantada su regreso.
El viejo se dirigió desde luego al patio donde se elevaba el panteón
de los duques del Roble.



Al llegar allí Cristina se sobrecogió, y, presa de un fuerte sueño,
un espectáculo extraño se presentó a su excitada imaginación. La puerta de
hierro estaba abierta. Muchos esqueletos habían abandonado sus sepulturas
y salían llevando [100] el ataúd donde habían conducido por la tarde los
restos de Teófilo.
Se dirigieron en procesión a uno de los sitios más apartados del
cementerio, allí donde se veían las luces pálidas de los fuegos fatuos, y
en una fosa abierta arrojaron el cadáver que cubrieron de tierra después.
No, no, decían, este cuerpo no puede estar en nuestro panteón.
Nosotros hemos sido bravos guerreros, sabios ilustres, hombres sin tacha;
un ladrón, un asesino, no debe descansar allá.
Volvieron hacia sus sepulcros. Delante de ellos se veían flotar las
luces de los fuegos fatuos que parecían alumbrar el camino por el que


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 >>>

Páginas  1-50   51-81  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados