Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cocos Y Hadas (Julia de Asensi)

Cocos Y Hadas: Cuentos para niñas y niños (Julia de Asensi) - pág.6

Indice General | Volver

Página 6 de 37



Tuvo menos miedo al primero y hasta se atrevió a mirar detenidamente
al segundo. Aquel coco le era simpático y conoció que acabaría por
familiarizarse con él. Prometió a la niña ir al día siguiente con ella al
cuarto obscuro.
Y en efecto, a las diez de la mañana estaba esperándola en el primer
descanso de la escalera, con su hermoso manto de cielo que le cubría desde
la cabeza a los pies. Teresa se acercó al coco y subió con él hasta lo más
alto de la casa. Al llegar [13] allí abrió la puerta y la niña vio que el
cuarto estaba profusamente iluminado con velas y farolillos y en el fondo
estaban los juguetes ofrecidos y otros muchos y las golosinas que a ella
más le agradaban.
Encantada Teresa al ver todo aquello, empezó a saltar de alegría y a
coger cuantos objetos pudo colocándolos en su delantal, para bajarlos a su
cuarto en menos tiempo. El coco azul le ayudaba en su tarea, y allí
apareció también el coco negro para terminar más pronto.
Cuando todo estuvo trasladado, como Teresa era ya una niña bien
educada, dio las gracias a los cocos que le pidieron un beso. Ella cerró
los ojos para no verles la cara y obedeció. Entonces el coco negro y el
coco azul desaparecieron.
Los dos corrieron al cuarto del padre de Teresa, se quitaron su
disfraz apareciendo: bajo el traje del coco malo Eugenio, y del coco bueno
Sofía.
-Ha estado la niña más valiente de lo que esperábamos, dijeron.
Poco a poco fue perdiendo Teresa el miedo a todas las cosas naturales
y sobrenaturales, [14] pero, aun siendo mayor, siguió ignorando que los
cocos habían sido sus hermanos.
Si algún día no sabía la lección, le decía su madre:
-Mira que va a venir el coco negro.
Y aprendía pronto al oír esta amenaza.
Sonreía dulcemente, como si de algo muy querido de ella se tratara,
cuando, después de haber hecho una cosa buena le decían:


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 >>>


Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados