Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Dama de Blanco (Wilkie Collins)

La Dama de Blanco (Wilkie Collins) - pág.284

Indice General | Volver

Página 284 de 296


-No es esa mi intención. Es un asunto de vida o muerte
-¿De vida o de muerte? Esto es muy serio de lo que usted supone
Sus dedos jugaban con sus llave, como si quisiera intentar abrir el cajón de l

mesa en que se había apoyado
-¿Conoce usted el motivo de mi viaje? ¿Tiene la bondad de decírmelo
Y diciendo esto abrió el cajón
-Puedo hacer algo más. Darle una prueba
-¿Dónde esta? -preguntó
-Levante la manga de la camisa del brazo izquierdo la verá usted en él
Volví a ver en su rostro la misma lividez que experimentó en el teatro. Un lev

fruncimiento de cejas convirtió sus ojos en dos puñales. Lentamente abrió el cajón. Algo duro y pesado rozó la madera. Se produjo un mortal silencio. Mi vida dependía de un segundo. Sabía perfectamente el objeto que acariciaban sus manos.
-Aguarde usted. Vea usted que no me muevo, que no voy armado. Tengo algo
más que decirle
-Ya ha dicho bastante -contestó fríamente, con una calma antinatural-. ¿Sab
en lo que estaba pensando

-Espero que me lo dirá usted

-Pensaba -dijo tranquilamente- en si alteraría mucho el orden de est
habitación el que le saltaran los sesos
Si vacilaba, me podría considerar hombre muerto. Con gran calma le contesté
-Antes de que se decida usted a hacerlo, lea estos dos líneas

Esto excitó su curiosidad, y cogió de mis manos la nota de Pesca, que leyó en voz
alta. Una persona menos inteligente hubiera pedido una explicación, pero el conde comprendió que con estas líneas yo había tomado mis precauciones. Cambió la expresión de su semblante y retiró la mano del cajón.
-De todos modos, no cierro el cajón -dijo-, y tampoco me comprometo a asegurar que sus sesos ensucien la chimenea. Pero acostumbro a ser justo con mis enemigos. Esos sesos son bastante inteligentes. ¿Quiere usted algo de mí?
-Sí, y espero conseguirlo
-¿Con condiciones
-Sin ellas
La mano volvió otra vez al cajón
-Veo que esos sesos inteligentes vuelven a estar en peligro. El tono de su vo

me molesta bastante. No trata usted con Sir Percival, sino con el conde Fosco y le invito a que sea correcto. Espero que me contestara estas preguntas: Primera: ¿Quién le ha informado a usted del asunto?
-No puedo contestarla.
-Ya lo averiguaré. Bien. Segunda: ¿De quién es la carta que me ha enseñad
usted
-De una persona en quien puedo confiar y a quien usted debe temer
La respuesta le impresionó bastante y volvió a retirar la mano del cajón
-¿De que tiempo dispongo antes de que abran la carta
-Hasta mañana a las nueve.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260 261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280 281 282 283 284 285 286 287 288 289 290 291 292 293 294 295 296 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-296  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados