Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Dama de Blanco (Wilkie Collins)

La Dama de Blanco (Wilkie Collins) - pág.268

Indice General | Volver

Página 268 de 296


Cuando le pregunté para qué lo quería, me dijo algo que, desde luego, yo no creí, pero me gustaban los regalos y esperaba más. Por esta razón, sin decírselo a mi esposo, le di las llaves, pero le espié hasta que supe para qué las quería.
En las cosa que no me perjudican, no he tenido nunca escrúpulos, y lo mismo me daba una partida de casamiento de más que una de menos. Por otra parte, yo no tenía reloj de oro y él prometió traerme uno de Londres; esto es claro, era una razón poderosa. Si en aquel momento hubiese comprendido que la ley consideraba esto como un crimen, ya hubiera yo tenido buen cuidado de no exponerme. Pero me pareció que todo esto no era demasiado importante. Le puse por única condición que me dijera la verdad. Entonces era yo tan curiosa como usted ahora. Cosas de juventud. Le contaré en pocas palabras lo que me dijo.
Hasta después de la muerte de su madre no supo que era bastardo. Su padre prometió favorecerle cuanto pudiera, pero murió de pronto sin haberlo hecho. El hijo procuró sacar la mejor tajada, cosa que todos hubiéramos hecho, y como nadie sospechaba la verdad, nadie le disputó la herencia. De haberse descubierto el fraude, el verdadero heredero era un marino que se pasaba la vida navegando, y no se enteraba, por lo tanto, de nada. Así, pues, al joven noble no se le presentó dificultad alguna, y como la cosa más natural del mundo se posesionó de sus fincas ahora bien, llegó el momento en que tuvo que hacer un préstamo de importancia, y para ello se le exigió la partida de matrimonio de sus padres. Esta pequeña dificultad fue la que le trajo a este pueblo. Sus padres habían vivido aquí bastante tiempo, viviendo, como en todas partes, muy aislados. De aquí salieron para establecerse en Blackwater, cuando tuvieron esta propiedad en herencia. Al cabo de veinticuatro años, muerto el pastor y sus amigos, nadie podía afirmar que la boda no se hubiera celebrado en la vieja iglesia de Welmingham.
Me contó todo esto. Yo confieso que experimenté por él cierta simpatía y piedad, aparte de que aumentaba mi interés el reloj y la cadena que me había ofrecido. El primer pensamiento que tuvo fue destruir la página a la que correspondía el casamiento, pero al examinar los libros vió dicha página en blanco, exactamente ocho meses antes del matrimonio de sus padres. Se le ocurrió la idea que, con mi ayuda, puso en práctica. Tardó bastante tiempo en encontrar tinta igual a la de las demás partidas y poder falsificar así las letras de la firma.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260 261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280 281 282 283 284 285 286 287 288 289 290 291 292 293 294 295 296 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-296  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados