El agente secreto (Joseph Conrad) - pág.149
Indice General
|
Volver
Página 149 de 205
Vladimir, lleno de desprecio.
-La precisión y lujo de detalles van a convencer a la gran masa del público- insinuó, gentil, el Subjefe de Policía.
-Entonces están decididos a hacerlo.
-Tenemos al hombre; no nos queda alternativa.
-Sólo van a alimentar el espíritu debilitado de esos truhanes revolucionarios- protestó Mr. Vladimir-. ¿Para qué quieren hacer un escándalo?, ¿en bien de la moralidad... o qué?
La ansiedad de Mr. Vladimir era evidente. El Subjefe, con la certeza ahora obtenida de que debía haber algo de cierto en las sintéticas declaraciones de Mr. Verloc, dijo con indiferencia:
-También hay un lado práctico. Realmente hay mucho para hacer si queremos andar detrás del artículo genuino. Usted no dirá que no somos efectivos. Pero no queremos dejar que nos molesten con falsedades bajo cualquier pretexto.
El tono de Mr. Vladimir se elevó.
-Por mi parte, no puedo compartir su criterio. Es egoísta. Mis sentimientos hacia mi país no toleran dudas; pero siempre he creído que es nuestra obligación, además, ser buenos europeos... tanto los gobiernos como los pueblos, quiero decir.
-Sí- dijo el Subjefe, sí simplemente-. Sólo que usted mira a Europa desde la otra punta. Pero- prosiguió de buen talante- los gobiernos extranjeros no pueden quejarse de la eficiencia de nuestra policía. Mire este atentado, un caso especialmente difícil de rastrear, en cuanto es un simulacro. En menos de doce horas hemos establecido la identidad del hombre que, de modo literal, se hizo añicos, encontramos al organizador del atentado y tenemos un indicio del que está por detrás de todo esto. Y podríamos haber ido más lejos; sólo que nos detuvimos en los límites de nuestro territorio.
-O sea que este instructivo crimen fue planeado en el exteriordijo Mr. Vladimir, con rapidez-. ¿Usted admite que fue planeado en el exterior?
-En teoría. Sólo en teoría en territorio extranjero; en el exterior sólo por ficción- dijo el Subjefe de Policía, aludiendo al carácter de las embajadas, las que son consideradas terreno del país al que representan-. Pero ése no es más que un detalle. Le he hablado de este asunto porque su gobierno es el que más molesta a nuestra policía. Ya ve que no somos tan malos. Tenía especial interés en contarle nuestro éxito.
-Esté seguro de mi gratitud- masculló entre dientes Mr. Vladimir.
-Podemos echarle mano a cada anarquista de los de aquí siguió el Subjefe como si citara al Jefe Inspector Heat. Todo lo que ahora se busca es echar al agente provocador para que las cosas queden a salvo.
Mr. Vladimir levantó su mano al paso de un coche.
-No va para allá- observó el Subjefe, señalando un edificio de nobles proporciones y aspecto hospitalario, con el vestíbulo lleno de luces que se precipitaban por los vidrios de las puertas para volar muy lejos en la vereda.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-205
|