Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El agente secreto (Joseph Conrad)

El agente secreto (Joseph Conrad) - pág.60

Indice General | Volver

Página 60 de 205


Podía contemplar a todos sus enemigos y sin temor, en la suprema satisfacción de su vanidad, se atrevía a enfrentarlos. Y se mostraban perplejos frente a él, como ante un espantoso portento. Se deleitaba con la oportunidad de este encuentro, que afirmaba su supre­macía frente al conjunto entero de la humanidad.
En realidad se trataba de un encuentro casual. El Jefe Inspector Heat había tenido un día desagradable y agitado desde que su Depar­tamento recibió el primer telegrama de Greenwich, poco antes de las once de la mañana. Además, el atentado se produjo menos de una se-mana después de que él asegurara a un alto oficial que no se preveía ningún brote de actividad anarquista. Si alguna vez se había sentido seguro de sí al hacer una declaración, había sido en ese instante. Y había hecho la aseveración infinitamente satisfecho consigo mismo, ya que era evidente que el alto oficial anhelaba oír justo eso. Había afir­mado que ningún hecho de ese tipo podía siquiera planearse sin que el departamento se enterara dentro de las veinticuatro horas; y habló de ese modo con la conciencia de ser el gran experto de su Departamento. Y hasta había ido tan lejos como para usar palabras cuya real sabiduría hubiera debido reservar. Pero el jefe Inspector Heat no era demasiado sabio; por lo menos no en profundidad. La verdadera sabiduría, que no está segura de nada en este mundo de contradicciones, tendría que haberlo prevenido. Eso hubiese alarmado a sus superiores aventando sus posibilidades de promoción. Su promoción había sido muy rápida.
-No hay uno de ellos, señor, a quien no podamos echar mano en cualquier momento del día o de la noche. Sabemos qué hace cada uno de ellos hora por hora- declaró. Y el alto oficial se había dignado son­reír. Eran las palabras correctas que tenía que decir un oficial de la reputación del Jefe Inspector Heat, y las debía decir en forma tan obvia que resultaran deleitosas. El alto funcionario creyó en ellas, pues con­cordaban con su propia idea de la compatibilidad de las cosas. Su dis­cernimiento era de índole oficial, de lo contrario tendría que haber chocado con una noción no teórica sino de experiencia: en la básica urdimbre espesa de las relaciones entre conspirador y policía se produ­cen inesperados cortes, súbitos baches de espacio y tiempo. Un deter­minado anarquista puede ser vigilado pulgada a pulgada y minuto a minuto, pero llega un momento en que, por alguna razón, se pierde al sujeto de vista por unas pocas horas, durante las cuales algo (por lo general una explosión), más o menos deplorable, tiene lugar. Pero el alto funcionario, arrastrado por su sentido de la intrínseca propiedad de las cosas, había sonreído y ahora la memoria de esa sonrisa era incó­moda para el jefe Inspector Heat, principal experto en estrategia anar­quista.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-205  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados