San Camilo 1936 (Camilo Jose Cela) - pág.4
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Sí, tú te encaras con el problema una y otra vez y sigues sin poder resolverlo, es probable que tenga una solución pero tú la ignoras. Llamar a las cosas por su nombre, no llamar a las cosas por su nombre, renegar de todo lo humano y todo lo divino, no renegar de todo lo humano y todo lo divino, acostarse con esta mujer que huele a sebo y a agua de colonia, no acostarse con esta mujer que huele a sebo y a agua de colonia, esta mujer que huele a sebo y a agua de colonia puede ser Magdalena alias Inmaculada Múgica y puede también no serlo, pasear por el parque y por los solares donde las parejas cometen sus inevitables cochinadas, no pasear por el parque ni por los solares donde las parejas cometen sus deleitosas e inevitables cochinadas que acabarán acarreándoles debilidad, ver complacidamente cómo apalean a un niño hasta matarlo, no ver complacidamente cómo apalean a un niño hasta matarlo, hay niños que tardan horrores en morirse, hacerle una higa al paralítico que vende tabaco (a lo mejor es un héroe de cualquier guerra), no hacerle una higa al paralítico que vende tabaco (a lo mejor es un héroe de cualquier guerra), quitarse la vida con gas, no quitarse la vida con gas, dar de comer al hambriento, no dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, no dar de beber al sediento, llevarle un chivatazo a la policía, no llevarle un chivatazo a la policía, componer sonetos, no componer sonetos, jugar al dominó, no jugar al dominó, asesinar alevosamente a un compañero de colegio, no asesinar alevosamente a un compañero de colegio, etc. No, es inútil, tú no eres Napoleón Bonaparte ni el rey Cirilo de Inglaterra, tú eres carne de catequesis, carne de prostíbulo, carne de cañón, tú eres el soldado desconocido, el hombre a quien no le brilla una estrellita en la frente, los hombres que son carne de horca sue-len tener más aplomo, la historia da mucha confianza, tú estás entre el público -en la catequesis, en la ramería, en el frente-y .aunque a veces te crees el eje del mundo, no saldrás nunca a cuerpo limpio por encima
o delante de los otros catecúmenos, de los otros frecuentadores de mujeres públicas, de los otros soldados, nadie se fijará en ti jamás pero no debes lamentarlo, cada cual llega hasta donde puede y los demás le dejan y a ti se te permite vivir, ¿te parece poco?, y aprender la doctrina e ir con mujeres y hacer la instrucción, y también recapitular, sobre todo recapitular. En la calle de Mendizábal, bajando por Marqués de Urquijo a la derecha, vive Domingo Ibarra, el músico nicaragüense compañero tuyo y de Alonso Zamora Vicente, de Gregorio Montes, de Rafael Pérez Delgado, de Camilo José Cela, de Dámaso Rioja, de Julián Marías y de Luis Enrique Délano en la clase de literatura española contemporánea de Pedro Salinas, Délano fue secretario del consulado de Chile con Gabriela Mistral y sigue siéndolo con Pablo Neruda, tú oficialmente y ante tu familia estás preparando las oposiciones a ingreso en el cuerpo pericial de aduanas pero a escondidas y sin dar la cara asistes a algunas clases en la facultad de filosofía y letras, las clases de aduanas en la academia del padre de Cela, al lado del Congreso, del Centro de Unión Republicana (a lo mejor es el de Izquierda Republicana o tampoco) y de la casa de Azorín, empiezan a las siete de la mañana, es una técnica muy moderna para combatir el calor, Ebro con sus afluentes Rudrón, Oca, Tirón, Najerilla, Iregua, Leza, Cidacos, Alhama, Queiles, Huecha, Jalón Huerva, Martín, Guadalope y Matarraña, por la derecha, y Bayas, Zadorra, Ega, Aragón, Arga, Gállego, Segre con el Cinca y Ciurana, por la izquierda.
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