Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La Busqueda de Iranon (Howard Phillips Lovecraft)

 

La Busqueda de Iranon (Howard Phillips Lovecraft) - pág.5

Indice General | Volver

Página 5 de 7


Y un día sucedió que Romnod pareció más viejo que Iranon, aunque había sido más pequeño cuando éste le encontró en Teloth observando el paso de las verdes ramas cubiertas de yemas, desde el dique de piedra del perezoso Zuro.
Luego, una noche en que la luna era redonda, los viajeros llegaron a la cresta de una montaña y coiitemplaron desde lo alto las miríadas de luces de Oonai. Los campesinos les habían dicho que estaban cerca, pero Iranon vio que no era ésa su ciudad natal de Airá. Sus luces no eran como las de Airá, ya que eran chillonas y crudas, mientras que las de Airá brillaban suaves y mágicas, como brilló una vez la luna en el suelo, junto a la ventana, donde la madre de Iranon le acunó y arrulló con sus canciones. Pero Oonai era una ciudad de laúdes y danzas, así que Iranon y Romnod descendieron la empinada ladera en busca de aquéllos a quienes podían complacer sus canciones y sus sueños. Y cuando entraron en la ciudad, encontraron a los juerguistas coronados con guirnaldas de rosas que iban de casa en casa, se asomaban de los balcones y ventanas, escuchaban las canciones de Iranon, y le arrojaban flores y aplaudían cuando él terminaba. Entonces, por un instante, Iranon creyó haber encontrado a aquellos que pensaban y sentían como él; aunque esta ciudad no era ni la centésima parte de bella que Airá.
Al amanecer, Iranon miró a su alrededor con desaliento; porque las cúpulas de Oonai no eran doradas al sol, sino grises y lúgubres. Y los hombres de Oonai estaban pálidos a causa de sus orgías, y embotados por el vino, y eran muy distintos de los hombres de Airá. Pero dado que las gentes le habían arrojado flores y habían aclamado sus canciones, Iranon siguió en la ciudad, y con él Romnod, a quien gustaba el ambiente de fiesta de la ciudad y adornaba su oscuro cabello con rosas y mirto. Iranon cantaba a menudo por las noches para los juerguistas; pero iba como siempre, coronado con hojas de vid de las montañas, y recordando las calles de mármol de Airá y el Nithra transparente. Cantó en los salones decorados del monarca, sobre una plataforma de cristal que se alzaba sobre un piso que era de espejo; y al cantar, evocó escenas para los oyentes hasta el punto que les pareció que el suelo reflejaba aquellas cosas hermosas y antiguas y semiolvidadas, y no a los comensales enrojecidos por el vino que le lanzaban rosas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados