Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El caso de Charles Dexter Ward (Howard Phillips Lovecraft)

El caso de Charles Dexter Ward (Howard Phillips Lovecraft) - pág.93

Indice General | Volver

Página 93 de 127


Que por lo menos dos hombres -y otro en el cual ni se atrevían a pensar- estaban en absoluta posesión de mentes o personas que existían ya en 1690 ó incluso antes, era algo asimismo indiscutiblemente demostrado, a pesar de todas las leyes naturales conocidas. Lo que aquellas espantosas criaturas -además de Charles Ward- estaban haciendo o se proponían hacer quedaba bastante claro a juzgar por sus cartas y por todos los datos, relativos al pasado y al presente, que se conocían sobre el caso. Estaban saqueando tumbas de todas las épocas, incluidas las de los hombres más sabios y eminentes de la historia, con la esperanza de extraer de sus cenizas vestigios de la conciencia y erudición que un día les animara e informara.
Un espantoso comercio tenía lugar entre aquellos seres de pesadilla que adquirían huesos ilustres con el frío cálculo del estudiante que compra un libro de texto y que creían que aquel polvo centenario había de proporcionarles un poder y una sabiduría muy superiores a las que el mundo había visto nunca concretadas en un hombre o en un grupo. Habían descubierto medios sacrílegos para mantener vivos sus cerebros, bien en sus mismos cadáveres o en cadáveres distintos, y era evidente que habían descubierto el método de reavivar y absorber la conciencia de los muertos. Por lo visto había algo de cierto en lo que escribió aquel mítico Borellus acerca de la preparación, incluso a base de restos muy antiguos, de ciertas «Sales Esenciales» capaces de reavivar la sombra de seres muertos hacía mucho tiempo. Existía una fórmula para evocar la sombra en cuestión y otra para hacerla desaparecer de nuevo, y ambas las habían perfeccionado de tal modo que ahora podían enseñar a otros a recitarlas con éxito. Pero, al parecer, era menester andarse con cuidado en las evocaciones, pues las lápidas estaban en muchos casos cambiadas.
Willett y el señor Ward se estremecían al pasar de conclusión en conclusión. Había métodos también, al parecer, para atraer presencias y voces de lugares desconocidos lo mismo que de las tumbas, proceso sobre el que había que ejercer también mucha cautela. Joseph Curwen había evocado sin duda muchas cosas prohibidas, y en cuanto a Charles... ¿qué podían pensar de él? ¿Qué fuerzas procedentes de la época de Curwen o de «más allá de las esferas» le habían alcanzado para trastornar su mente? Estaba claro que había sido impulsado a hallar ciertas instrucciones que luego había utilizado.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-127  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados