Trayectoria de Boomerang (Agatha Christie) - pág.141
Indice General
|
Volver
Página 141 de 159
Está bien atado -añadió-. No hay cuidado de que se suelte. Valdría más que bajásemos todos. Podemos cerrar la puerta.
-Es usted muy desconfiado, ¿verdad, amigo? -exclamó Roger-. Si le interesa saberlo, llevo una pistola en el bolsillo. Aun cuando no me sirve de nada en mi situación actual.
Sin hacer caso de su tono burlón, Bobby se inclinó y le quitó el arma.
-Gracias por el aviso -dijo.
-Bueno, y está cargada -observó Roger.
Bobby tomó la bujía y los tres salieron del desván, dejando a Roger tendido en el suelo. Bobby cerró la puerta, se guardó la llave en el bolsillo y empezó a bajar, pistola en mano.
-Iré primero -dijo-. Conviene estar seguros y no cometer ninguna equivocación.
-No hay duda de que ese hombre sabe perder -observó Frankie, que ni siquiera entonces podía olvidar la seducción de Roger.
La escalerilla los condujo al primer descansillo, donde todo estaba desierto. Bobby se asomó por la baranda de la escalera y vio que el teléfono estaba en el vestíbulo inferior.
A guisa de precaución registraron todas las habitaciones. Hallaron tres dormitorios desocupados, pero en el cuarto descubrieron una figura tendida en la cama.
-¡Moira! -exclamó Frankie.
Acudieron los demás y vieron, en efecto, a Moira, que parecía muerta, pero no tardaron en descubrir que respiraba ligeramente.
-¿Está dormida? -preguntó Bobby.
-Supongo que la habrán narcotizado -dijo Frankie.
Miró a su alrededor y, en una mesa inmediata a la ventana, descubrió una jeringuilla hipodérmica en una bandeja esmaltada. También vio una lamparilla de alcohol y una aguja, del modelo que se utiliza para inyectar morfina.
-Supongo que no corre peligro -dijo-, pero debemos llamar a un médico.
-Lo haremos por teléfono -repuso Bobby.
Se dirigieron al vestíbulo inferior, y aun cuando Frankie temía que los hilos telefónicos hubieran sido cortados, pronto observó que no era así. Comunicaron fácilmente con el puesto de Policía, pero les costó bastante explicar lo que ocurría. Los agentes parecían inclinados a creer que se trataba de una broma.
Sin embargo, se convencieron al fin y Bobby colgó el receptor, dando un suspiro. Avisó de que también necesitaba un médico, y el agente de Policía prometió llevar uno consigo. Diez minutos después llegó un automóvil con un inspector, un agente y un hombre entrado en años, cuyo aspecto daba a entender su profesión médica.
Bobby y Frankie los recibieron y, después de dar una nueva explicación, condensada, se dirigieron al desván.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-159
|