Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Trayectoria de Boomerang (Agatha Christie)

Trayectoria de Boomerang (Agatha Christie) - pág.125

Indice General | Volver

Página 125 de 159



Ella esperó el telegrama de respuesta, pero como no lo recibió, se dirigió al hotel.
-¿El señor Parker, señorita?-preguntó el botones-: Me parece que no hay ningún caballero con este nombre en el hotel, pero voy a verlo.
Volvió unos minutos más tarde, diciendo:
-Llegó aquí el miércoles por la noche, señorita. Dejó aquí su equipaje, diciendo que tal vez regresara tarde.
Frankie se asustó y tuvo que apoyarse en una mesa para no caer. El botones la miró con simpatía y le preguntó:
-¿Se siente usted mal, señorita?
-No es nada -contestó Frankie-. ¿Y no ha dejado ninguna carta?
Se alejó el botones, para regresar unos momentos después, moviendo la cabeza.
-Ha llegado un telegrama para él -dijo-. No hay otra cosa -la miró con curiosidad y preguntó-: ¿Puedo hacer algo en su obsequio, señorita?
Frankie movió la cabeza; en aquel momento sólo deseaba marcharse y reflexionar acerca de lo que haría luego.
-No, nada más; gracias -contestó.
Y subiendo a su «Bentley», se alejó.
El botones la miró mientras se marchaba y murmuró:
-Ése le ha dado el salto. Y es lástima, porque ella vale la pena. ¿Cómo sería él?
Preguntó a la señorita de la oficina, pero ella no pudo recordarlo.
«Sin duda -pensó el botones- habían salido para casarse; pero él, a última hora, cambió de idea.»
Mientras tanto, Frankie se dirigía a Staverley y sentía gran confusión de ideas. Le extrañaba que Bobby no hubiese regresado al hotel y se dijo que, para ello, sólo podía haber dos razones: quizás estaba sobre una pista que lo había llevado lejos, o bien le había ocurrido algo desagradable. Al pensar eso, el «Bentley» dio una curva peligrosísima, pero Frankie recobró a tiempo el dominio del coche.
Se reconvino por imaginar cosas. Sin duda alguna, a Bobby no le ocurría nada grave. Con toda seguridad estaba sobre la pista y nada más.
«Pero, ¿por qué -se preguntó luego- no le dejó unas líneas para tranquilizarla?»
Aun cuando era difícil de explicar, también era posible hacerlo. Quizá se vio en circunstancias adversas o no tuvo tiempo ni oportunidad. Bobby estaría persuadido de que ella, Frankie, ya se enteraría de su paradero. Seguramente todo marchaba bien.
Como en un sueño, se celebró la encuesta. Allí estaban Roger y Sylvia, y ésta aparecía muy guapa. Y Frankie se sorprendió cuando la admiraba, como si asistiese a una representación teatral.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-159  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados