Trayectoria de Boomerang (Agatha Christie) - pág.119
Indice General
|
Volver
Página 119 de 159
El señor Carstairs estaba tan indignado que, al parecer, no acabó de hacerse cargo del asunto.
-Era muy sencillo -contestó el procurador-. Y como además lo conocen varias personas, no hay inconveniente en que yo se lo cuente.
-Soy toda oídos -dijo la joven.
-El señor Savage regresaba de Estados Unidos a Inglaterra el mes de noviembre del año pasado. Como ya sabe usted, era muy rico y no tenía parientes próximos. En aquel viaje conoció a una señora, llamada Templeton. Poco se sabe de ella, aparte de que era muy guapa y de que estaba casada.
Frankie se figuró que se trataría del matrimonio Cayman.
-Esos viajes oceánicos son peligrosos -añadió el procurador sonriendo-. El señor Savage se dejó atraer por esa mujer y aceptó sus invitaciones para ir a visitarla a la casita que ella tenía en Chipping Somerton. No he podido averiguar si estuvo muchas veces, pero no hay duda de que fue allá con frecuencia.
»Después se produjo la tragedia. El señor Savage había pasado algún tiempo inquieto acerca de su salud. Temía sufrir determinada enfermedad...
-Cáncer -dijo Frankie.
-Bueno, sí; cáncer. Aquella idea se convirtió en una obsesión. Pasaba entonces una temporada con los Templeton y ellos le persuadieron de que fuese a Londres para consultar a un especialista. Así lo hizo. Ahora bien, lady Frances, ese especialista, hombre muy distinguido, que ha ocupado un lugar preeminente en su profesión durante muchos años, juró en la encuesta que ese señor Savage no sufría cáncer y que se lo había dicho así, pero añadió que su cliente estaba tan obsesionado por su propia creencia, que no quiso aceptar la verdad. Yo, sin embargo, creo que las cosas ocurrieron de otro modo. Si los síntomas del señor Savage extrañaron al doctor, él quizá puso mala cara, habló de tratamientos caros y, a pesar de que lo tranquilizara con respecto al cáncer, tal vez le dio la impresión de que aquello tenía grave importancia. Y el señor Savage, sabiendo que los médicos suelen ocultar al paciente el hecho de que sufran tal enfermedad, interpretó las palabras del doctor a su manera. Así, las expresiones tranquilizadoras del médico no eran ciertas y él sufría efectivamente la enfermedad que temía.
»Sea como fuere, el señor Savage regresó a Chipping Somerton en un estado de depresión mental. Vio ante sí una larga y dolorosa agonía. Creo que algunos miembros de su familia habían muerto de cáncer y él decidió sin duda no sufrir las mismas agonías.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-159
|