Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Trayectoria de Boomerang (Agatha Christie)

Trayectoria de Boomerang (Agatha Christie) - pág.52

Indice General | Volver

Página 52 de 159


Ese caballero pasaba en su coche.
Y continuó el relato hasta que lo despidieron en compañía de media corona.
Mientras tanto, Frankie y George conversaban en voz casi inaudible.
-Supongo, querido George, que esto no va a estropear tu carrera. No creo que te borren del registro, ni que te expulsen del Colegio de Médicos, ¿verdad?
-¡Quién sabe! -contestó George con tono lúgubre-. Todo podría ocurrir si se descubre la cosa,
-No tengas cuidado -le dijo Frankie-. No te apures, George, yo no te abandonaré. -Y añadió-: Has representado muy bien tu papel. Hasta ahora nunca fui testigo de que supieras hablar tanto tiempo.
George dio un suspiro, consultó el reloj y dijo:
-Habré de prolongar mi examen por espacio de tres minutos.
-¿Y el coche?
-Ya me pondré de acuerdo con algún garaje para que se lleven los restos.
-Bien.
George continuó examinando su reloj y, por último, con acento de alivio, dijo:
-Ya está.
-Eres un verdadero ángel, George -exclamó Frankie-. Y no comprendo por qué te has prestado a hacer todo esto.
-Tampoco yo -contestó él-. Es una estupidez -Y dirigiéndole un saludo con la mano, añadió-: Bueno, adiós, y que te diviertas,
-No sé si lo conseguiré -dijo Frankie, pensando en aquella voz en la que pudo notar un ligero acento americano.
George salió en busca de la señora de la casa y la encontró aguardándole en la sala.
-Bueno -dijo-; tengo la satisfacción de comunicarle que el estado de esta señorita no es tan grave como imaginé. Tiene una ligera conmoción cerebral, de la que ya se está recuperando. Sin embargo, debería continuar aquí por espacio de uno o dos días. -Hizo una pausa-. Al parecer, es lady Frances Derwent.
-¡Dios mío! -exclamó la señora de la casa-. En tal caso, conozco a unas primas suyas, las Draycott.
-Ignoro si podrá usted concederle asilo durante ese tiempo -añadió George-; pero si pudiera estar aquí durante uno o dos días...
Hizo una pausa y la señora de la casa contestó:
-¡Oh, desde luego! No hay el menor inconveniente, doctor...
-Arbuthnot. Y hablando de otra cosa, ya me ocuparé de que retiren los restos del coche. Me pondré de acuerdo con algún garaje.
-Muchas gracias, doctor Arbuthnot. Ha sido una suerte que pasara usted por aquí. Y supongo que será muy conveniente que mañana otro médico vea a la enferma, para darse cuenta de que su proceso de curación marcha debidamente.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-159  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados