Las manzanas (Agatha Christie) - pág.141
Indice General
|
Volver
Página 141 de 184
-La verdad es que no la conozco muy bien. Simplemente: simpatizamos en el curso de un «tour» y empezamos a ir juntas de un lado para otro. Encontré en ella, en su carácter, algo que me interesó, que atrajo mi atención, era diferente de otras personas...
-¿Usted cree que podría utilizar a esa mujer como personaje de una de sus obras?
-No sabe usted lo que me disgusta esa pregunta. Me la han hecho mil veces. No hay nada de eso. La gente que yo trato todos los días, la gente que yo conozco, no pasa jamás a mis libros.
-Puntualicemos, madame. Usted no hará pasar a las páginas de sus novelas aquellas personas que conoce... Pero sí irán a ellas algunas de las que ve accidentalmente.
-Cierto -repuso la señora Oliver, tras unos momentos de reflexión, dedicados a considerar las últimas frases de Hércules Poirot-. En ocasiones, es usted un excelente adivino. Estas cosas suceden de la manera siguiente: una ve a una señora en un autobús, devorando un bollo; sus labios no cesan de moverse... Entonces yo, a lo mejor, me la imagino confiando unas palabras al oído de alguien, rumiando una conferencia telefónica que piensa hacer, o planeando el texto de una carta que se propone escribir.
A continuación viene lo de fijarse en ella y ponerse a estudiar sus zapatos y el vestido, y el sombrero; sepretende adivinar su edad y se escrutan las manos para ver si lleva en un dedo el anillo de desposada; se profundiza en otros detalles... Finalmente, una abandona el autobús. No se aspira a ver a la mujer de nuevo... Pero he aquí que una empieza a planear un argumento relativo a una señora Carnaby, quien se dirige a su casa en un autobús, después de haber sostenido una rara entrevista con alguien en el interior de una pastelería, en el transcurso de la cual le recordaron a una persona que solamente viera una vez, de cuya muerte había oído hablar, pero que en realidad sigue viviendo, al parecer. La señora Oliver hizo una pausa para respirar a sus anchas.
-Mi querido Poirot: tengo que decirle que todo esto es rigurosamente cierto. Poco antes de abandonar Londres estuve sentada en el interior de un autobús delante de determinada persona... ¡Oh! Aquí dentro -agregó la señora Oliver dándose una palmada en la frente-, anda cociéndose la historia ya. Veo la secuencia completa, lo que ella va a contestar, si va a correr algún peligro o el peligro será para otra mujer.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-184
|