Las manzanas (Agatha Christie) - pág.118
Indice General
|
Volver
Página 118 de 184
Voy a indicarlo como en el libro sagrado: anda necesitada de otro viñedo en que trabajar. Pretende, seguramente, acometer nuevas empresas, buenas obras. La labor ha sido completada en este poblado.
-¿Necesita un nuevo campo en el que proseguir sus tareas? -inquirió l´oirot.
-Exactamente. A la señora Drake le conviene dar con un nuevo escenario, donde cambiar el orden de las cosas, donde animar a otro puñado de gente, incitándola a desarrollar continuas y provechosas actividades. Aquí ya nos ha llevado a donde quería llevarnos. Pocos son ya los objetivos que puede fijarse.
-Es posible -convino Poirot.
-Ya ni siquiera le queda su marido, al que habría podido dedicar todos sus afanes en la presente situación. Lo cuidó durante muchos años. Su marido justificaba su existencia entonces. Merced a él y a sus otros trabajos conseguía llenar sus días, andar ocupada a todas horas. Es de esas personas que no gustan de haraganear ni un minuto durante la jornada. Y no tiene hijos... ¡Eso sí que es una lástima! En mi opinión, la señora Drake, cuando lleve algún tiempo en cualquier otro sitio, montará su existencia exactamente igual que aquí. Es su carácter.
-Y yo no tengo más remedio que darle la razón en vista de lo que acaba de decirme. ¿A dónde piensa encaminar sus pasos la señora Drake?
-No puedo decírselo, la verdad. No sé tanto. Seguramente, pensará en algún punto de la Riviera Francesa... Quizá se traslade a España o Portugal. O a Grecia... Le he oído hablar en una ocasión de las islas griegas. La señora Butler participó en un «tour» por aquella región de Europa...
Poirot sonrió.
-Las islas griegas, ¿eh? -murmuró. De pronto, preguntó al anciano-: ¿A usted le es simpática realmente la señora Drake?
-¿Qué si me es simpática...? ¡Hombre! No es precisamente simpatía lo que ella inspira. La señora Drake es una buena mujer. Sabe servir al prójimo cuando se tercia... Ahora bien, se mete demasiado, a veces, en todo. Hay gente que no le agrada que le estén recordando a cada instante las cosas que debe hacer. A mí me molesta, por ejemplo, que salga alguien explicándome cómo he de podar mis rosales. Yo sé muy bien cómo he de llevar a cabo este delicado trabajo. También me revienta que me digan que una verdura he de cultivarla así o asá. Precisamente a mí me ha gustado siempre la huerta y creo que hay pocos aficionados que puedan compararse conmigo en este terreno.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-184
|