Las manzanas (Agatha Christie) - pág.115
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Se equivoca... Sin embargo, pienso que la situación de la señorita Emilyn ha de ser distinta.
-Eso es sumamente interesante...
-No he querido decir que posea pruebas. He sugerido que pudiera saber. Ella podría decirle... Pero no creo en absoluto que se muestre muy bien dispuesta.
-Empiezo a darme cuenta -declaró Poirot-, de que todavía me queda por recorrer un largo camino. La gente de aquí sabe cosas... Pero no todo el mundo estará dispuesto a revelármelas.
Se quedó mirando con gesto pensativo a Rowena Drake.
-Su tía, la señora Llewellyn-Smythe -manifestó después Poirot-, tuvo a su servicio una chica extranjera...
-Al parecer se ha impuesto usted perfectamente de todas las habladurías de la localidad -repuso la señora Drake, muy seca-. Efectivamente, no le han engañado. Tras la muerte de mi tía, la muchacha en cuestión desapareció de aquí casi de repente.
-Impulsada por muy sólidas razones, según tengo entendido.
-Yo no sé si decir esto podrá ser considerado pecado de escándalo, especie calumniosa, pero es casi seguro que falsificó un codicilo, un apéndice del testamento de mi tía... Parece ser también que alguien la ayudó...
-¿Alguien?
-Esa muchacha era amiga de un joven que trabajaba en las oficinas de un abogado de Medchester. El había andado mezclado con un caso de falsificación anteriormente. El caso nunca llegó a verse en las salas de justicia debido a que la chica desapareció. Comprendió que el testamento no sería admitido legalmente y que lo más lógico era que fuese procesada. La muchacha se fue inesperadamente y ya no volvió a saberse más de ella.
-La joven procedía, según me han dicho, de un hogar destrozado -agregó Poirot.
Rowena Drake tornó a mirarle con fijeza, pero sonreía amistosamente de nuevo.
-Gracias por la información que me ha facilitado, madame -dijo Poirot.
Después de abandonar la casa, Poirot decidió estirar un poco las piernas por la carretera. Al doblar una curva vio a lo lejos un rótulo sobre una entrada vallada. El rótulo rezaba, según pudo comprobar unos minutos más tarde: «Cementerio del Camino de Helpsly». Había estado andando unos diez minutos. El cementerio no contaría más que un par de lustros. Había ido creciendo a la par que Woodleigh como entidad residencial. La iglesia era de regulares dimensiones y dataría de dos o tres siglos atrás. El camposanto venía a ser una especie de camino que ponía en contacto dos sectores distintos. Era de trazo moderno, se dijo Poirot, estudiando las lápidas, de granito y mármol.
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