Las manzanas (Agatha Christie) - pág.111
Indice General
|
Volver
Página 111 de 184
..
Luego, al caérseme de las manos el jarrón, es posible que se imaginara que yo llegué a distinguir a la misma persona. Quizás ella no quiera decir nada que pueda apuntar, injustamente tal vez, a alguien que sólo vio a medias, por lo que no está segura de nada... La espalda de una niña o de un chico dicen bien poco...
-Usted, madame, cree, ¿verdad?, que fue una chica... o un chico, un adolescente, tal vez... Cierto que no se halla en condiciones de puntualizar, pero se inclina a pensar que el crimen a que indirectamente nos estamos refiriendo fue cometido por alguna persona joven, ¿no?
La señora Drake consideró este extremo detenidamente.
-Pues sí -respondió por fin-. Supongo que sí... No me había detenido a reflexionar sobre este punto. En nuestros días hay mucha delincuencia juvenil. Los jóvenes no se dan cuenta en muchas ocasiones de lo que hacen; desean ardientemente vengarse de no se sabe qué; se hallan impulsados por un instinto de destrucción. Fíjese en esos muchachos que destrozan las cabinas telefónicas, en los que rajan con navajas los neumáticos de los coches... A veces atacan también a las personas... No odian a nadie en particular; sienten odio por el mundo. Es el símbolo de la época que nos ha tocado vivir. Al enfrentarse con el cadáver de una criatura ahogada en el curso de una alegre reunión sin móviles aparentes, una no tiene más remedio que pensar en su autor, o autora, que no es totalmente responsable de sus acciones. ¿No reconoce usted conmigo que... que ahí hay una posibilidad que no debe perderse de vista en ningún instante?
-Creo que la policía comparte su opinión... O la ha compartido...
-Esa gente sabrá a qué atenerse. Tenemos muy buenos agentes de policía en este distrito. Su actuación ha sido muy meritoria con ocasión de ciertos sucesos ya pasados. Son muy competentes y no se dan por vencidos así porque sí. Me inclino a pensar que acabarán dando con el autor de este crimen, si bien me figuro que no lo localizarán rápidamente. Necesitarán días y más días, dedicados pacientemente a la búsqueda de pruebas.
-Estas pruebas, madame, serán muy difíciles de hallar.
-Sí. Supongo que sí. Cuando mi esposo murió... Era un lisiado, ¿sabe usted? Cruzaba la carretera y un coche se precipitó sobre él. No se encontró jamás la persona responsable del accidente. Usted sabrá, quizá, que mi marido era víctima de la polio.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-184
|