Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Las manzanas (Agatha Christie)

Las manzanas (Agatha Christie) - pág.34

Indice General | Volver

Página 34 de 184


-Yo no diría tanto, pero, en fin, sí... Esos son los derroteros que han seguido mis pensamientos.
-¿Y después?
-Me he presentado aquí, madame. He querido ver el escenario del drama. La señora Oliver volvió la cabeza, paseando la mirada por la casa.
-Como escenario de un crimen no parece ser lo más adecuado, ¿verdad? -inquirió.
Poirot pensó: «¡Qué instinto más seguro el de esta mujer!»
-No -reconoció-. No parece ser la casa más apropiada para un suceso de este tipo. Después de ver dónde fue, hablaré con la madre de la chica. Usted me acompañará. Oiremos lo que ella pueda decirnos. Esta tarde hablaré con el inspector local de policía. Mi amigo Spence se ocupará de concertar la entrevista, a una hora apropiada. También charlaré con el médico de la localidad. Es probable, asimismo, que vea a la directora del colegio. A las seis saborearé una taza de té y merendaré en compañía de mi amigo Spence y su hermana. Al mismo tiempo, cambiaremos impresiones.
-¿Qué más cree usted que irán a decirle?
-Me interesa mucho hablar con la hermana de Spence. Ella lleva aquí más tiempo que él. Los hermanos empezaron a vivir juntos a raíz de la muerte del cuñado de Spence.
-¿Sabe usted qué es lo que me recuerda su persona? -inquirió la señora Oliver-. Pues un computador. Se está usted programando a sí mismo. Usted, amigo Poirot, no cesa de asimilar cosas y más cosas, dedicándose luego a esperar para ver qué es lo que sale de todo.
-Su idea no tiene nada de disparatada -manifestó Poirot con mucho interés-. Es verdad. Mi papel es el de un computador. Me estoy alimentando de continuas informaciones.
-Supongamos que lo que obtiene en definitiva son respuestas erróneas...
-Eso es imposible -objetó Poirot-. Los computadores no incurren en equivocaciones.
-Es algo que se da por descontado, claro. Sin embargo, una se queda sorprendida al observar lo que sucede a veces. Le hablaré, por ejemplo, del último recibo de electricidad que pagué. Sé que existe un proverbio que reza: «Errar es de humanos». Ahora bien, un error humano no tiene nada que ver con lo que haría un computador de caer en él. Entre. Va a conocer a la señora Drake.
La señora Drake era una mujer digna de tenerse en cuenta, pensó Poirot. Era alta, hermosa. Habría cumplido los cuarenta años. En sus cabellos se advertían unos leves toques de gris; sus azules ojos brillaban.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-184  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados