Las manzanas (Agatha Christie) - pág.17
Indice General
|
Volver
Página 17 de 184
Odio las manzanas -declaró Ariadne-. No quiero volver a verlas...
Poirot miró fijamente a su amiga. Extendió una mano y vertió un poco de coñac en un vaso.
-Bébase esto -dijo-. Le sentará bien.
CAPITULO IV
La señora Oliver ingirió el coñac y se secó los labios.
-Es verdad. El coñac me ha caído bien. He estado a punto de sufrir un ataque de histeria.
-Ha experimentado una gran emoción, ya lo veo. ¿Cuándo sucedió lo que acaba de contarme?
-Anoche. Fue anoche realmente? Sí, sí, desde luego.
-Y usted decidió venir a verme...
No se trataba de una pregunta, ni nada por el estilo. La frase era una solicitud de más información.
-Y usted, decidió venir a verme... ¿Con qué fin?
-Pensé que usted podría aclarar el misterio. Ya habrá advertido que no es nada sencillo el caso.
-Lo mismo puede resultar sencillo que complicado. Esto depende de muchos factores. Es preciso que me dé a conocer detalles. Supongo que la policía se habrá hecho cargo de este asunto. Me imagino que sería requerida la presencia de un médico. ¿Qué dijo el hombre?
-Va a hacer una encuesta -notificó la señora Oliver.
-Es lógico.
-Mañana o pasado mañana.
-Esa chica, Joyce... ¿Qué edad tenía?
-No lo sé con exactitud. Creo que doce o trece años.
-¿Poco desarrollada para su edad?
-No, no. Cualquiera habría dicho que tenía más años. Era una chica metidita en carne.
-¿Con formas femeninas bien acentuadas? ¿Atractiva?
-Sí. Pero no creo que el móvil del crimen fuese... El problema habría quedado reducido a unos términos más simples, ¿no?
-Es el tipo de crimen -declaró Poirot-, que uno localiza todos los días en la prensa. Una chica es atacada... Todos los días se dan sucesos. El que nos ocupa ocurrió en una casa particular, lo cual es menos corriente, diferenciándose por ello de los demás. Pero, en fin, es posible que entre éste y los otros no existan tantas diferencias. Usted, Ariadne, no me lo ha dicho todo todavía, ¿eh?
-No, creo que no. No le he dicho todavía por qué razón he venido a verle a usted.
-¿Usted conocía a esa Joyce bien?
-Ni bien ni mal... Será mejor que le explique cómo llegué a aquel sitio.
-¿A qué sitio?
- Hablo de un lugar llamado Woodleigh Common.
- Woodleigh Common -repitió Poirot, pensativo-. Donde últimamente... Se interrumpió de pronto. La señora Oliver siguió:
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-184
|