La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie) - pág.131
Indice General
|
Volver
Página 131 de 145
-Lo que quiero decir es si sabe usted quiénes son sus enemigas -siguió Poirot.
Ellis apretó más los labios, pero al fin dijo:
-Muchas mujeres han intentado causarle algún daño, pero sólo era envidia.
-El elemento femenino no siente muchas simpatías por ella, ¿verdad?
-No, señor, es demasiado bonita Además, siempre logra lo que desea. Por otra parte, entre las artistas siempre existe un sinfín de envidias y rencores.
-¿Y por parte de los hombres?
Ellis se permitió una agria sonrisa.
-Con los hombres es muy distinto; puede hacer con ellos lo que quiere.
-Estoy de acuerdo con usted -dijo Poirot sonriendo. Luego, en otro tono, preguntó-: ¿Conoce usted a Bryan Martin, el actor de cine?
-¡Ya lo creo!
-¿Bien?
-Muy bien, desde luego.
-Creo que hace un año, poco más o menos, míster Bryan Martin estaba muy enamorado de su señora.
-Loco por ella. Y no es que «estaba», sino que «está».
-Estaba convencido entonces de que ella se casaría con él, ¿verdad?
-Sí, señor.
-¿Pensó lady Edgware seriamente en hacerlo? -preguntó Poirot.
-Lo pensó varias veces, y creo que si hubiera logrado obtener el divorcio, se habría casado con él -contestó Ellis.
-Pero entonces debió aparecer en escena el duque de Merton, ¿verdad?
-Sí, señor. Estaba realizando un viaje por los Estados Unidos. En cuanto la vio, quedó locamente enamorado de ella.
-Y adiós las esperanzas de Bryan Martin, ¿verdad?
-Claro que míster Bryan Martin ganaba mucho dinero, pero el duque de Merton tiene una posición mucho más elevada. Y mi señora se vuelve loca por la posición. Casada con el duque de Merton, hubiese llegado a ser una de las mujeres más importantes de la Tierra.
La voz de la sirvienta había adquirido un tono jactancioso, que me divirtió.
-Entonces míster Bryan Martin fue, como vulgarmente se dice, dejado a un lado. ¿Lo tomó a mal?
-Mucho.
-¡Ah!
-Llegó hasta amenazarla con un revólver. Hizo muchas escenas, que a mí me tenían aterrorizada Además, se dio a la bebida.
-Pero al final se conformó.
-Eso parece. Pero no creo que lo haya olvidado. Cuando la mira lo hace de una manera muy extraña. Se lo dije a mi señora, pero ella se echó a reír. Parece como si se distrajese mostrando su poder. ¿Comprende usted lo que quiero decir?
-Sí -dijo Poirot pensativamente-. Creo que la comprendo.
-Hasta ahora no habíamos vuelto a saber casi nada de él.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-145
|