Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie)

La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie) - pág.128

Indice General | Volver

Página 128 de 145


Poirot las cogió al mismo tiempo que los guantes, que también se le habían caído, y murmuró unas excusas.
-Lamento haberla interrumpido en sus ocupaciones -dijo al final-; pero esperaba encontrar algún dato respecto a una discusión que sostuvo lord Edgware el año pasado; por eso le he preguntado acerca de París. Creo que salvar al capitán Marsh es una empresa desesperada, pero miss Geraldine parecía estar muy segura de que su primo no había cometido el crimen. Bueno; buenas noches, señorita, y mil perdones por haberla molestado.
Llegábamos a la puerta, cuando oímos la voz de miss Carroll, que nos llamaba.
-Monsieur Poirot, éstas no son mis gafas; no veo nada con ellas.
-Comment! -Poirot la miró asombrado; luego sonrió-. ¡Qué tonto soy! Al agacharme a coger sus gafas, se han caído las mías, y como son muy parecidas, sin duda las he confundido.
Se hizo el cambio, en medio de amabilísimas sonrisas por ambas partes, y nos marchamos.
-Poirot -dije cuando hubimos salido-, tú no llevas gafas.
-Hay que ser más perspicaz. ¿No ves nada?
-Sí; que las gafas que has dejado caer junto a las de miss Carroll son las que se encontraron en el monedero de Charlotte Adams.
-Exacto.
-¿Por qué supusiste que pertenecían a miss Carroll?
Poirot se encogió de hombros.
-Porque de las personas que se hallan mezcladas en el suceso, es la única que lleva gafas.
-De todas maneras, no son suyas -dije.
-Por lo menos, ella así lo ha dicho.
-Tú siempre sospechando.
-No, hombre, no. Creo que ha dicho la verdad. De lo contrario, no hubiese notado el cambio.
Como íbamos andando al azar, propuse que cogiésemos un taxi; pero Poirot movió la cabeza negativamente.
-Necesito pensar, y el ejercicio me ayuda. No dijo nada más.
-Tus preguntas sobre París eran un simple pretexto, ¿verdad? -pregunté.
-No del todo.
-Todavía no hemos descubierto el misterio de la inicial D -dije pensativamente-. Es raro que ninguno de los que intervienen en este asunto tenga una inicial D en el nombre ni en el apellido, excepto... ¡Oh!, sí, eso sí que es raro, excepto Donald Ross. Y ha muerto.
-Sí -dijo Poirot sombríamente-, ha muerto.
Entonces me acordé de aquella noche que íbamos con Ross por la carretera y exclamé:
-¡Caramba, Poirot! ¿No te acuerdas?
-¿De qué?
-De lo que dijo Ross acerca de que habían sido trece a la mesa. Y que sería el primero en morir.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-145  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados